No soy judío, pero vale, feliz sábado.
Bueno, el caso es que a mí un dios como Yahvé, que prohíbe el conocimiento bajo amenaza de castigo (para mantener en la ignorancia) diciendo que solo has de obedecer, porque solo él sabe lo que es bueno para ti, y que has de adorarlo como único dios, y que exige sacrificios y guerras en su nombre... pues me suena bastante demoníaco.
Claro que la respuesta es el amor, ya lo decía el Cristo. Su mensaje sí es verdadero, pero el AT no tiene nada que ver, es opuesto a sus enseñanzas.
Hola, yo tampoco soy judío. El Sábado fue instaurado para el hombre en el Génesis. En ese momento no había judíos, ni no judíos.
Esa es tu elección, totalmente respetable. yo si adoro a Yahvé. Ni siquiera confío en mi mismo, ni soy digno de confianza. Sólo él lo es por lo tanto sus juicios y sus condenas en el Antiguo Testamento, como en el Nuevo y los juicios que han de venir y ya están "aquí". Te suene como te suene. Dios no fuerza la adoración de nadie, sus criaturas deben entender lo que él es. Y presentar adoración voluntaria porque sólo él lo merece. Y buscar sobre todas las cosas que es la verdad. No hay un dios para el marco de tiempo que engloba el Antiguo Testamento y otro para el Nuevo. Sólo hay un reflejo de la LEY y la Gracia de Dios y el carácter de Dios.
Dios no va hacer de lo malo bueno por amor ni por sentimentalismos. En tal caso podría
cambiar la LEY=Lo que pedía Lucifer, y la ley es inmutable ya que es un reflejo de SU carácter=DIOS. El perdón de pecados tiene un requisito, el arrepentimiento. Es decir, no JUSTIFICACIÓN del mal. Sino aceptar la LEY como único camino aceptable.
Para todos aquellos que se equivocaron.. da igual lo que hagas... Dios está dispuesto a cargar con TU culpa y TUS errores y pagar TU precio en la cruz. Si te arrepientes, aceptas que la LEY es el único camino aceptable.
Por qué no podéis entender que el sentimentalismo a este respecto es un absurdo que usan los malos para eludir y ocultar su maldad y las consecuencias de sus actos? Es JUSTIFICACION del pecado.
En cualquier caso, yo sólo mi parte cumplo, y hablo según el Evangelio. Porque si no dijera nada, la culpa raceé sobre mi. Ahora, he hablado. Entonces, la culpa recae sobre el que se justifica.