Todo lo contrario, solo que cuando te lo han dicho tantas veces desde la niñez más temprana, en la adolescencia, en la adultez, ya es parte de tu psique. No es como cuando a una mujer se le hace un comentario sobre su físico y se lo toma muy mal, entra en depresión y termina yendo al psicólogo y empastillada con antidepresivos; la mujer en general es más respetada, está mal visto hacerles eso, claro está no están acostumbradas, a parte claro que son sensibles con su físico, su capa de protección es más fina, no les protege ante situaciones de desprecios continuos.