Mucho quejarse que si somos racistas, pero yo no voy a sus países a decirles lo que tienen que hacer o pensar, y ellos sí que vienen a pedir y a quejarse fuerte (y a cosas que prefiero ni decir porque me hierve la sangre) y no se van ni con aguarrás.
Hay dos opciones, o no somos tan racistas como dicen y pueden soportarlo, o sí que lo somos pero aún así no se vuelven a sus países porque esa gente lo máximo que han logrado crear allí son lugares con problemas, con lo cuál, tendríamos razón en ser racistas.
De un test para medir el racismo que es intolerante con los blancos en sus preguntas en lugar de preguntar acerca de razas en general, mejor ni opino.