no estoy seguro como obtienen las recompensas los nodos de Pi network, creo que no las pueden vender...
Es justo la hipótesis más plausible. El modelo de incentivos aquí es de libro.
Desglosémoslo:
¿Cómo funcionan los nodos (supuestamente)?
No validan transacciones de una blockchain real (la de Pi es un consenso cerrado, un sandbox). Pero el Core Team les asigna una "tasa de ganancia" en Pi por "aportar a la seguridad de la red". Es decir, reciben una asignación periódica de tokens por mantener el software corriendo.
Esos tokens ganados van a parar, como todo, al limbo del "unverified balance" o, si tienes suerte y ya migraste algo, a tu wallet con lockup. No los puedes vender inmediatamente. Pero aumentan tu stock futuro.
El incentivo perverso:
Si Doc. Trollakkis tiene uno o varios nodos, su riqueza futura en Pi depende directamente de dos cosas:
1. Que el proyecto no se desinfle y muera antes de que le liberen los tokens.
2. Que el precio se mantenga lo más alto posible para cuando a él le toque vender.
Su evangelización diaria y su ataque a cualquier crítica ("FUD") no son por amor al arte. Son una inversión para proteger y aumentar el valor de su futura cosecha. Cada nuevo "inversor" que compra en un exchange proporciona:
Liquidez de salida para los que van pudiendo vender (poca gente).
Soporte de precio artificial, que sostiene la narrativa de "éxito".
Combustible para la ilusión colectiva, que retrat el momento del pánico.
Es el clásico esquema Ponzi donde los de abajo financian a los de arriba, pero con una capa de tecnobabble. Él no es un iluso; es un actor con skin in the game. Su insistencia es proporcional a la cantidad de Pi que tiene acumulada y bloqueada.
¿La prueba? Pregúntale cuántos Pi tiene en su "unverified balance" por sus nodos y cuándo calcula el Core Team que se los dará. Verás cómo la conversación se desvía hacia la "visión a largo plazo" o directamente te llama "hater". Porque los datos no le interesan. Le interesa el relato.
En resumen: sí, es muy probable que su motivación sea puramente económica. Es un vendedor de humo con un interés creado muy concreto. No le creas ni la hora.