España fue una civilización extinguida.

España fue una civilización extinguida.
cuando muchos ya no creen en el reino y se pelean en lo basico, no habra solucion...
una constitucion, una lengua y una bandera unica hacen una nacion...
lo que tenemos ahora son reinos de taifas donde cada uno va a su aire y se desentiende del resto...
pinta mal....
 

¿De qué Iglesia me hablas? ¿De la que aceptó la dominación árabe? ¿De la que fue compañera de los reyes de la Reconquista? ¿De la de Trento? Porque no hubo una Iglesia metafísica en España sino una Iglesia dialéctica a lo largo de los siglos.

Compara la Iglesia española del siglo XVI y parte del XVII con esos ricos debates intelectuales que fueron precursores del derecho moderno e incluso de la economía, con la Iglesia poco equilibrada del siglo XIX en adelante que además de ignorante y sarracena depravada fue el sostén ideológico de la infame dominación de la oligarquía terrateniente que tenía a España subyugada y a los españoles viviendo poco más que como animales. Cómo no se iban a quemar iglesias y a existir un fuerte anticlericalismo popular cuando la Iglesia española fue lo más reaccionario y anti-nacional que hubo. Pues en pleno siglo XXI los meapilas seguís sin entenderlo. Seguramente por estar la enseñanza privada en manos de religiosos que les meten ideas en la cabeza a la gente para intelectualmente castrarla.

Y ahora imagina ser España. Tu identidad nacional históricamente ha estado sustentada en la pertenencia a una religión universalista y cosmopolita cuya sede está localizada en un país extranjero.

¿Por qué en España jamás se desarrolló un nacionalismo puramente político sin influencias religiosas de por medio?

Por la misma razón por la que Italia no se unificó del todo hasta 1870: por la Iglesia y la perniciosa influencia obstruccionista de un credo religioso de vocación universalista y cosmopolita que por definición se opondrá siempre a la razón de Estado que impone la construcción y engrandecimiento de una Nacion.

Las deficiencias de España en cuanto a su identidad vienen todas de no haber sabido crear una españolidad civil, esto es, no haber sabido construir una Nación amparada en una lógica secularizada de ciudadanos, derechos, modernidad. Lo que hubo fue una deficiente construcción nacional (tan deficiente que saltó por los aires con una guerra civil) que con carácter de urgencia se estabilizó mediante el ejercicio de una dictadura militar-religiosa (el Trono y el Altar juntos una vez más en la Historia de España) que fue un parche temporal. Una vez cae la dictadura el nacionalismo español que la dictadura promulgó basándose en la identificación de España con el catolicismo (un segarro) se fue por el retrete y lo que vino fue un patriotismo constitucional, esto es, la nada más absoluta, la entrega identitaria de España.

He ahí tu Iglesia.
 

El hecho histórico innegable es que España se semitizó. No tanto en un sentido racial a tenor de lo que la historia genética de la península sino porque en ninguna otra parte de Europa un pueblo católico convivió, combatió, pactó y se entrelazó tan profundamente, durante tantos siglos, con judíos y musulmanes como lo hizo el español. Más aún: la conciencia española surge justamente en medio de una lucha religiosa y territorial contra el Sarracin.

En ningún otro país hasta entonces gozaron los judíos de mayor influencia y prestigio que en la España medieval. En ninguna otra parte de Europa se dio por parte de los judíos un proceso de conversión masiva tan profundo. Solo los judíos sefardís siguieron hablando el idioma de la tierra de la cual fueron expulsados. Solo en España sobrevivió la dinastía Omeya, solo aquí hubo un Califato independizado de Oriente. Solo en España se formó un Sarracin ibérico con rasgos locales. El esplendor de la Cordoba andalusí, guste o no, fue tan hispano (que no español) como los norteños reinos cristianos.

Una de las consecuencias de este peculiar devenir histórico puede medirse en el clásico sentido español de la religiosidad: emocionalmente intensa, absorbente, ritualista, totalitaria al confundir la vida pública con la privada y el poder civil con el eclesiástico. La marcada tendencia hispana a la hierocracia se ha manifestado durante siglos en la pretensión de gobernar lo civil desde lo religioso, e incluso de definir lo nacional desde lo teológico llegando incluso al extremo de desposeer de españolidad (la llamada Anti-España) a compatriotas disidentes del dogma católico.

Un ejemplo de esto es que durante la Guerra Civil, en Burgos, curas y militares intercambiaban discursos en los púlpitos: los primeros con retórica política, los segundos religiosa. Era el mismo fenómeno ancestral de confusión semitica del poder espiritual y el poder terrenal que se funden en uno solo, como en la guerra extremista, como en la Reconquista. No es extraño que la iglesia católica española calificara la Guerra Civil de guerra santa cristiana o ‘Cruzada’: ésta es el reverso de la guerra santa religiondelamor.

Durante siglos la formación del pueblo español se halló frecuentemente marcado por la oposición y en ocasiones por la absorción de ‘elementos vitales’ de otros hispanos pero adscrito a una religión abrahámica diferente. La presencia rigorista y fanática del judaísmo y del sarracinismo respectivamente generó una existencialidad española cuya profunda arquitectura mental fue moldeada en los ámbitos culturales y religiosos pero también en los políticos y psicológicos. Fruto de esa hibridación la religión no era un aspecto de la vida, sino la vida misma.

La obsesión con la limpieza de sangre, el desprecio por el trabajo manual, la condena del enriquecimiento individual, el ímpetu evangelizador, la figura de Santiago como reverso simbólico de Mahoma o la identificación de la identidad nacional española con una religión universalista y cosmopolita son algunos de los efectos que esta matriz semitica ha generado en la identidad española.
 
Por eso Dios y el Destino han enviado a nuestro Glorioso Caudillo




SANXE ​


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El Gran Caudillo Refundador de la Gloria y Unidad de España



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Sánchez es posible porque: 1) las instituciones son débiles, no se toman en serio ni se respetan y hay una cultura del personalismo en el liderazgo del país; 2) la sociedad civil es inexistente, en España se vive en compartimentos estancos como bien definió Ortega; 3) somos un país tribal con una maraña de redes clientelares enormes

Más allá de esto el problema de muchos españoles es que son incapaces de ver la fotografía completa y focalizan el ya clásico repruebo hispano (la bilis, que anula el ejercicio del razonamiento) en Sánchez, que obviamente es un personaje insidioso, depravado, repulsivo, sí, pero no deja de ser un mero peón, un tornillo más dentro de una amplia estructura supranacional de dominación geopolítica de países.

Cuando Sánchez no dé más de sí, sus patrocinadores internacionales le dejarán caer no sin antes haber asegurado el recambio en la persona del político vendepatrias de turno, quien con un leve cambio de matices y formas proseguirá la venta de España al capital financiero y la sustitución étnico-cultural de la población nativa.

Entonces se volverá a empezar de 0 pero esta vez con una tribu política diferente (los pogre) cargando contra el gobierno de turno en tanto los fachitas se prestarán a su defensa. Es decir, en lo que a las formas se refiere, ocurrirá lo contrario de lo que sucede actualmente pero sin que ello varíe un ápice el contenido. Es un bucle perfecto que mantiene a las masas divididas y enfrentadas entre sí perdiendo de vista el núcleo de la cuestión: que España no es un país soberano y no hay posibilidad alguna de mejoría real del país sin romper con las cadenas de la UE, la OTAN, el € y la oligarquía político-económica-mediática que rige en España en calidad de vasallos del capital financiero anglo-sionista.
 
Última edición:
Lo que hace el no leer...que alguien le diga al que abrió el hilo que España fue el primer Estado moderno, por favor...
¿Y qué tiene que ver la velocidad con el tocino? ¿Sabes algo? ¿Tienes algo que aportar? ¿O respondes al perfil del español promedio incapaz de razonar pero sí muy presto para obstruir el entendimiento de lo que ha sido históricamente España?
 
¿Y qué tiene que ver la velocidad con el tocino? ¿Sabes algo? ¿Tienes algo que aportar? ¿O respondes al perfil del español promedio incapaz de razonar pero sí muy presto para obstruir el entendimiento de lo que ha sido históricamente España?
El que da ese perfil eres tú despreciando lo español. Te diré algo: hoy España es un país decadente pero no fue siempre así...
 
Porque España entra en el siglo XIX como un anacronismo, un fósil incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos. Por eso pese a haber sido el primer país en vencer a Napoleón, en el Congreso de Viena dedicado a establecer el orden post-napoleónico, España no obtiene literalmente nada. Españita la pobre se encuentra con un rey de una dinastía extranjera que reinstaura el absolutismo y la Inquisición y que para mayor infamia ejecuta a buena parte de los más notables guerrilleros, que son justamente los que han dado la cara por España manteniendo una (¿acaso la única?) de las virtudes históricas que mejor definen el carácter español: el heroísmo.

Así, grandes héroes nacionales que combatieron al invasor francés son asesinados por voluntad de un reyezuelo fistro y traidor a la voluntad nacional, un personaje que mientras estuvo en Francia le escribía cartas a Napoleón en las que le pedía que lo adoptara como descendiente. Esta es la viva imagen de la desgracia y desdicha española: un pueblo increíble, osado, portador de un heroísmo ilimitado, pero dirigido por unas élites anti-nacionales.

La antigua civilización española se demostraba incapaz ante el mundo moderno. Porque España mientras mantuvo las Américas pudo disimular el letargo de su metrópoli, pero una vez se pierden las Américas España queda desabrigada y se muestra como un país subdesarrollado en todos los ámbitos. Un país eminentemente rural que prácticamente sigue inserto en el mismo tipo de vida que en el siglo XV. No había casi otra economía que no fuera el latifundismo, no se generó una construcción nacional como en Francia, tampoco había ideas modernas, la ciencia no se cultivaba. Lo que sí había era un fuerte integrismo religioso, una hierocracia que aliada con las clases dominantes mantuvo una actitud obstruccionista respecto del pogre y el signo liberal y modernizador de los nuevos tiempos.

Y nosotros somos descendientes de este legado, con todas su grandezas, que las hubo y fueran muchos, pero su contraparte fue un cúmulo de pavor del cual aún no nos hemos recuperado.
España entra en el siglo XIX adaptándose a los nuevos tiempos como a un corsé asfixiante. Los tiempos del liberalismo, de los liberales franceses e ingleses que habían arruinado vandalizando España durante la guerra de Independencia. Después, el yanqui.

El mangoneo y saqueo a lo grande es consecuencia de los liberales españoles vendidos a los intereses de los liberales extranjeros.

Más de 200 años llevan los liberales españoles arruinando España en beneficio de sus amos, los liberales ingleses y norteamericanos.

Los liberales españoles, de la Península y de América, independizan ésta, la dividen, se enfrentan en guerras los nuevos países, y los mandan al tercer mundo.

Durante el siglo XIX los gobiernos del régimen liberal implantado en España, deliberada y sistemáticamente, se empeñaron en empobrecerla en favor de Inglaterra y EEUU, como ahora.

Así el liberal y masón Rafael del Riego, un traidor que trabaja para Inglaterra; su sublevación impide el envío de fuerzas a América contra los insurgentes.

El catedrático de Sevilla Manuel Moreno pretende desmitificar al militar asturiano, "ascendido a capitán general sin méritos"
El catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla, Manuel Moreno Alonso, ha desmitificado al general asturiano Rafael del Riego, el militar español más popular del XIX, explicando su sublevación liberal de 1820 con su oposición a marchar a América para defender las colonias de los movimientos insurgentes. Según Moreno Alonso, Riego fue "un joven oficial, escasamente conocido, con el grado de capitán que, poco después de ser ascendido inmerecidamente a comandante, es promovido, después del triunfo de su pronunciamiento, a capitán general", y fue convertido "en un mito de la lucha por la libertad y en símbolo del pogre y la democracia" y en "un mito asumido por las generaciones posteriores con un fervor y militancia incomparables".

Las consecuencias del pronunciamiento de Riego fueron "el triunfo del movimiento de independencia en América" y "fue el único pronunciamiento de los que se produjeron hasta entonces, desde la restauración hasta el absolutismo en 1814, que gozó de popularidad entre los soldados, porque los libraba del embarque para América", extremo que ya señalaron historiadores como José Luis Comellas.

Riego "triunfó no por el impulso arrollador de las ideas constitucionales, sino por el temor a embarcarse para América", según el historiador, quien cita a Antonio Alcalá Galiano, coetáneo de Riego: "La gran da repelús a embarcarse predispuso los ánimos de gente ruda en quienes no podía haber opiniones políticas a favor del levantamiento" del general. Moreno Alonso cita "una carta del propio Riego a su hermano Miguel, escrita la Nochebuena de 1819 -una semana antes de su pronunciamiento en Las Cabezas de San Juan (Sevilla)- en la que da cuenta de su estado de zozobra ante la inminencia de su embarque para América". El profesor cita a historiadores como Alberto Gil Novales, biógrafo de Riego, y a Melchor Fernández Almagro, quien sostuvo que "Riego alimentó el descontento de sus soldados al decirles no sólo que iban a ser alejados de su patria en buques podridos, sino que alegó que lo iban a hacer para llevar una guerra injusta al nuevo mundo".

El marqués de las Amarillas, designado ministro de la Guerra tras la sublevación de Riego, escribió que el resultado del "escandaloso levantamiento" no fue otro que "la pérdida final de los continentes norteamericanos sujetos a España". José Álvarez Junco, recordó Moreno, llegó a afirmar que "Riego fue convertido en un héroe patrio por los liberales cuando desde el punto de vista de la razón del Estado, era reo de alta traición".

Moreno Alonso señaló que "cabe preguntarse qué hubiera ocurrido, por ejemplo, en Inglaterra, con un ejército expedicionario, reunido para asegurar sus posesiones en América o en Asia, que se hubiera rebelado contra el Gobierno". "La historiografía no ha destacado tampoco, críticamente, que con el triunfo del pronunciamiento de Riego se consolidó la tradición del golpismo militar", aseguró el historiador, que destacó que al respecto que "de los 35 pronunciamientos militares que hubo en España en el XIX, todos menos cinco, tuvieron un carácter exaltado, radical o republicano.


Después:

Federico Santaella: «España pactó en secreto la entrega de Cuba con una parodia de guerra en 1898». Y lo mismo en Filipinas

***
El sistema liberal español surgido en el siglo XIX, era un sistema de ladrones y traidores en favor de las oligarquías extranjeras, como ahora.

Hay un estudio muy interesante sobre una cuestión de más actualidad que nunca, y que ayuda a comprender mucho de lo que pasó y pasa en España:

La red de negocios de la Casa Rothschild en España como una estructura de toma de decisiones y de gestión empresarial.
Miguel A. López-Morell. Universidad de Murcia.
José María O’Kean Alonso. Universidad Pablo de Olavide.

Entre otras cosas cuenta cómo la Casa Rothschild en España formaba "clientelas reclutadas entre la clase política española. A través de ellas se buscaba ni más ni menos que influir políticamente sobre el Gobierno y demás instituciones del Estado en su provecho".

"La forma más común de compensar a estos colaboradores ocasionales o conseguir favores suyos, fue el incorporarlos a los consejos de administración de las empresas directamente controladas por la familia en España. En el caso de la empresa ferroviaria MZA, el fenómeno tomó una dimensión escandalosa, puesto que su consejo de Administración de Madrid encontramos entre 1856 y 1935, en total, nada menos que trece Ministros de Hacienda: Juan Alvarado, Manuel Bermúdez de Castro, José Manuel Collado, Venancio González, Alejandro Llorente, José Salamanca, José Canalejas, Amos Salvador, que lo fue por dos veces, y Juan Francisco Camacho, Pedro Salaverría y Gabino Bugallal, que desempeñaron hasta cuatro veces el cargo; nueve ministros de Fomento: Albareda, Alejandro Pidal y el Conde de Xiquena, por dos veces; y tres presidentes del Consejo de Ministros: Alejando Mon, Eduardo Dato, García Prieto y Bugallal. El estipendio por estos cargos de consejero alcanzaba un mínimo de 10.000 ptas. al año desde la fundación, a los que se podían añadir otras 500 ptas. mensuales por asistencia de los Consejos" y así un sinfín de corrupciones y sobornos.

Finalizando el ensayo se dice:

"... trabajaban con ahínco los parlamentarios a sueldo de la Compañía en Madrid, que actuaron con bastante eficacia. Al menos en tanto que funcionaron las bases políticas de la Restauración. A partir de la instauración de la dictadura de Primo de Rivera, con el consiguiente estrangulamiento del sistema caciquil clásico en el Congreso, no pararon de surgirle problemas al gigante minero británico. El más importante, sin duda, un expediente a gran escala por evasión de impuestos. Tras hallarse motivos, el gobierno obligó a pagar una multimillonaria multa a Ríotinto, por no declarar correctamente sus exportaciones, que llegó a desequilibrar las cuentas de la compañía durante algunos años."

simposium redes LopezMorell y Okean.pdf
 
Olvidate de eso. De los musulmanes no heredamos nada. Solo compara lo mas basico: la dieta. No tiene nada que ver. Si no nos asemejamos ni siquiera en la dieta, nos vamos a parecer en mentalidad??

Mas bien nos forjamos a base de mentalidad antimusulmana.

De todas formas este hilo no es mas que un revoltijo de leyendazainismo con un barniz de bot patriota casposo y trasnochado. la poca falta de cultura de siempre y las opiniones casposas de siempre.
Olvidate de eso. De los musulmanes no heredamos nada. Solo compara lo mas basico: la dieta. No tiene nada que ver. Si no nos asemejamos ni siquiera en la dieta, nos vamos a parecer en mentalidad??

Mas bien nos forjamos a base de mentalidad antimusulmana.

De todas formas este hilo no es mas que un revoltijo de leyendazainismo con un barniz de bot patriota casposo y trasnochado. la poca falta de cultura de siempre y las opiniones casposas de siempre.
Quieres decir entonces que los Izquierdo y los Cabanillas tenian mentalidades distintas porque se llevaban peleando mucho tiempo y se odiaban a gloria?
 
España entra en el siglo XIX adaptándose a los nuevos tiempos como a un corsé asfixiante. Los tiempos del liberalismo, de los liberales franceses e ingleses que habían arruinado vandalizando España durante la guerra de Independencia. Después, el yanqui.

El mangoneo y saqueo a lo grande es consecuencia de los liberales españoles vendidos a los intereses de los liberales extranjeros.

Más de 200 años llevan los liberales españoles arruinando España en beneficio de sus amos, los liberales ingleses y norteamericanos.

Los liberales españoles, de la Península y de América, independizan ésta, la dividen, se enfrentan en guerras los nuevos países, y los mandan al tercer mundo.

Durante el siglo XIX los gobiernos del régimen liberal implantado en España, deliberada y sistemáticamente, se empeñaron en empobrecerla en favor de Inglaterra y EEUU, como ahora.

Así el liberal y masón Rafael del Riego, un traidor que trabaja para Inglaterra; su sublevación impide el envío de fuerzas a América contra los insurgentes.

El catedrático de Sevilla Manuel Moreno pretende desmitificar al militar asturiano, "ascendido a capitán general sin méritos"
El catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla, Manuel Moreno Alonso, ha desmitificado al general asturiano Rafael del Riego, el militar español más popular del XIX, explicando su sublevación liberal de 1820 con su oposición a marchar a América para defender las colonias de los movimientos insurgentes. Según Moreno Alonso, Riego fue "un joven oficial, escasamente conocido, con el grado de capitán que, poco después de ser ascendido inmerecidamente a comandante, es promovido, después del triunfo de su pronunciamiento, a capitán general", y fue convertido "en un mito de la lucha por la libertad y en símbolo del pogre y la democracia" y en "un mito asumido por las generaciones posteriores con un fervor y militancia incomparables".

Las consecuencias del pronunciamiento de Riego fueron "el triunfo del movimiento de independencia en América" y "fue el único pronunciamiento de los que se produjeron hasta entonces, desde la restauración hasta el absolutismo en 1814, que gozó de popularidad entre los soldados, porque los libraba del embarque para América", extremo que ya señalaron historiadores como José Luis Comellas.

Riego "triunfó no por el impulso arrollador de las ideas constitucionales, sino por el temor a embarcarse para América", según el historiador, quien cita a Antonio Alcalá Galiano, coetáneo de Riego: "La gran da repelús a embarcarse predispuso los ánimos de gente ruda en quienes no podía haber opiniones políticas a favor del levantamiento" del general. Moreno Alonso cita "una carta del propio Riego a su hermano Miguel, escrita la Nochebuena de 1819 -una semana antes de su pronunciamiento en Las Cabezas de San Juan (Sevilla)- en la que da cuenta de su estado de zozobra ante la inminencia de su embarque para América". El profesor cita a historiadores como Alberto Gil Novales, biógrafo de Riego, y a Melchor Fernández Almagro, quien sostuvo que "Riego alimentó el descontento de sus soldados al decirles no sólo que iban a ser alejados de su patria en buques podridos, sino que alegó que lo iban a hacer para llevar una guerra injusta al nuevo mundo".

El marqués de las Amarillas, designado ministro de la Guerra tras la sublevación de Riego, escribió que el resultado del "escandaloso levantamiento" no fue otro que "la pérdida final de los continentes norteamericanos sujetos a España". José Álvarez Junco, recordó Moreno, llegó a afirmar que "Riego fue convertido en un héroe patrio por los liberales cuando desde el punto de vista de la razón del Estado, era reo de alta traición".

Moreno Alonso señaló que "cabe preguntarse qué hubiera ocurrido, por ejemplo, en Inglaterra, con un ejército expedicionario, reunido para asegurar sus posesiones en América o en Asia, que se hubiera rebelado contra el Gobierno". "La historiografía no ha destacado tampoco, críticamente, que con el triunfo del pronunciamiento de Riego se consolidó la tradición del golpismo militar", aseguró el historiador, que destacó que al respecto que "de los 35 pronunciamientos militares que hubo en España en el XIX, todos menos cinco, tuvieron un carácter exaltado, radical o republicano.


Después:

Federico Santaella: «España pactó en secreto la entrega de Cuba con una parodia de guerra en 1898». Y lo mismo en Filipinas

***
El sistema liberal español surgido en el siglo XIX, era un sistema de ladrones y traidores en favor de las oligarquías extranjeras, como ahora.

Hay un estudio muy interesante sobre una cuestión de más actualidad que nunca, y que ayuda a comprender mucho de lo que pasó y pasa en España:

La red de negocios de la Casa Rothschild en España como una estructura de toma de decisiones y de gestión empresarial.
Miguel A. López-Morell. Universidad de Murcia.
José María O’Kean Alonso. Universidad Pablo de Olavide.

Entre otras cosas cuenta cómo la Casa Rothschild en España formaba "clientelas reclutadas entre la clase política española. A través de ellas se buscaba ni más ni menos que influir políticamente sobre el Gobierno y demás instituciones del Estado en su provecho".

"La forma más común de compensar a estos colaboradores ocasionales o conseguir favores suyos, fue el incorporarlos a los consejos de administración de las empresas directamente controladas por la familia en España. En el caso de la empresa ferroviaria MZA, el fenómeno tomó una dimensión escandalosa, puesto que su consejo de Administración de Madrid encontramos entre 1856 y 1935, en total, nada menos que trece Ministros de Hacienda: Juan Alvarado, Manuel Bermúdez de Castro, José Manuel Collado, Venancio González, Alejandro Llorente, José Salamanca, José Canalejas, Amos Salvador, que lo fue por dos veces, y Juan Francisco Camacho, Pedro Salaverría y Gabino Bugallal, que desempeñaron hasta cuatro veces el cargo; nueve ministros de Fomento: Albareda, Alejandro Pidal y el Conde de Xiquena, por dos veces; y tres presidentes del Consejo de Ministros: Alejando Mon, Eduardo Dato, García Prieto y Bugallal. El estipendio por estos cargos de consejero alcanzaba un mínimo de 10.000 ptas. al año desde la fundación, a los que se podían añadir otras 500 ptas. mensuales por asistencia de los Consejos" y así un sinfín de corrupciones y sobornos.

Finalizando el ensayo se dice:

"... trabajaban con ahínco los parlamentarios a sueldo de la Compañía en Madrid, que actuaron con bastante eficacia. Al menos en tanto que funcionaron las bases políticas de la Restauración. A partir de la instauración de la dictadura de Primo de Rivera, con el consiguiente estrangulamiento del sistema caciquil clásico en el Congreso, no pararon de surgirle problemas al gigante minero británico. El más importante, sin duda, un expediente a gran escala por evasión de impuestos. Tras hallarse motivos, el gobierno obligó a pagar una multimillonaria multa a Ríotinto, por no declarar correctamente sus exportaciones, que llegó a desequilibrar las cuentas de la compañía durante algunos años."

simposium redes LopezMorell y Okean.pdf
Tú date cuenta que España se fue al desastre en el XIX. El país se arruinó y lo que quedó de aquel naufragio es la España que conocemos. Una España Paco, en ocasiones zaina, oscurísima, una España famélica, destartalada, aldeana.

Empieza el siglo con Trafalgar donde perdemos la Armada en virtud de la alianza con ¡la Francia napoleónica!, sigue con la oleada turística de nuestro "aliado" que arruina el país y para terminar pocos años después se pierden las Américas. Para colmo de males España no se renovó, no se actualizó sino que vino un reyezuelo absolutista (apoyado por el populacho y las clases dirigentes) y vuelve al absolutismo medieval pero es que encima manda liquidar en complicidad con la Iglesia a todos los guerrilleros patriotas y liberales que dieron la cara por España mientras la subyugaba Napoleón.

En ese mismo siglo tuvimos 3 guerras civiles por causas de tener un integrismo católico que se resistía a los nuevos tiempos modernos. Los liberales no es que fueron mucho mejores tampoco, esto hay que decirlo. Durante ese siglo Españita fue colonizada por el capital extranjero: la deuda pública la manejaban banqueros ingleses (Rothschild) y franceses, las minas también y las inversiones en materia ferroviaria otro tanto. España, excepción hecha de pequeños focos incluyendo en éstos sobre todo a Barcelona, fue ante todo un país agrícola económicamente subdesarrollado. Culturalmente todo se tenia que importar. Lo único que España exportaba aparte de cítricos y vinos era emigrantes. En el país no había oportunidades de ninguna índole. La educación era controlada por los curas y la política por unas élites oligarquicas conjuncion de viejas élites nobiliarias, terratenientes sureños, una pequeña burguesía y financieros del norte.

Para hacerse una idea del grado de subdesarrollo que tenia nuestra Patria durante el siglo XIX bastan los siguientes datos:

Francia alcanzó el PIB que tendría España en 1912 hacia 1865–1870, y Alemania entre 1875 y 1880. Esto significa que España iba con un retrat estructural de al menos 40 años respecto a las grandes potencias industriales europeas, en términos de tamaño económico absoluto.

Esto refleja claramente la lentitud del despegue económico español, resultado de factores como la débil industrialización, el atraso educativo, la inestabilidad política y la dependencia del capital extranjero.’

Mientras Alemania desarrollábase poderosamente (1860-1914) los españoles vivíamos en la pobreza material e intelectual, sometidos a la tiranía de la arbitrariedad y el caciquismo.

A diferencia de Alemania o el Japón Meiji aqui no había élites nacionalizadoras que desarrollaran la economía a gran escala, tampoco había mentes científicas o grandes centros de enseñanza, ni tampoco había una tradición militar en la que los nobles entregaran a sus vástagos a la dirigencia del Ejército y el país.

La responsabilidad de este fracaso histórico recae en las élites: los terratenientes que concentraban la propiedad de la tierra, los políticos de la época y sobre todo la Iglesia, que siempre se opuso a alfabetizar a la población porque de ese modo la tenía más controlada y sumisa; la arcaica estructura socio-económica de España impedía que el país pogre y fuera potencia, las élites, mirando antes que nada por sus propios intereses, prefirieron mantener todo como estaba aunque estuviera podrido y […], antes que darle gloria al país. Actuaron en manifiesto sentido anti-nacional, anteponiendo sus intereses particulares.

Aquí había políticos corrompidos y clientelares exactamente igual que ahora pues solo estaban a robar todo lo que podían del Estado ellos y sus amplísimas redes clientelares

Aquí había terratenientes aristocráticos que concentraban la inmensa mayoría de la propiedad de la tierra y que tenían a millones de jornaleros en condiciones muy precarias trabajando aún con el arado romano por 2 pesetas el jornal.

Aquí había una Iglesia católica aliada con la burguesía que no cejó nunca en su empeño de obstruir la alfabetización, la secularización del pensamiento, el pogre técnico-científico del país. La Iglesia era contraria a la justicia social era una sierva de Roma literalmente.

Aquí había una casta de mandos militares que no sabían ganar guerras, que no tenían al Ejército bien preparado, que no tenían Marina pero que sí eran corruptos y robaban del Estado (como todo el que podía) aún cuando fuera contra los intereses nacionales.

Aquí había en definitiva un Estado débil y clientelar, endeudado con los Rothschild hasta la médula y que no era capaz ni de construir carreteras siquiera. Con decir que los ferrocarriles y minas eran de capital extranjero se entiende la posición de total subordinación del país que era gobernado como un coto de caza privado.
 
Quieres decir entonces que los Izquierdo y los Cabanillas tenian mentalidades distintas porque se llevaban peleando mucho tiempo y se odiaban a gloria?
No tiene nada que ver. Estamos hablando de civilizaciones distintas.

Si hay que dar una causa a la decadencia de España yo diría que se debe al agotamiento por la pérdida de población que parte a colonizar América durante siglos. Esa población era la más emprendedora y valiente.

Después culminamos el siglo 18 con reyes nefastos, con una política exterior errática y con la oleada turística francesa que fue tremendamente destructiva.

El inicio y desarrollo del 19 no puede ser peor. Las tres guerras carlistas, pronunciamientos, bandolerismo, creación de las dos España y la degeneración del carlismo en los separatismos.
 
No tiene nada que ver. Estamos hablando de civilizaciones distintas.

Si hay que dar una causa a la decadencia de España yo diría que se debe al agotamiento por la pérdida de población que parte a colonizar América durante siglos. Esa población era la más emprendedora y valiente.

Después culminamos el siglo 18 con reyes nefastos, con una política exterior errática y con la oleada turística francesa que fue tremendamente destructiva.

El inicio y desarrollo del 19 no puede ser peor. Las tres guerras carlistas, pronunciamientos, bandolerismo, creación de las dos España y la degeneración del carlismo en los separatismos.
Lo del carlismo ha sido tremendo. Menos mal que hoy son irrelevantes. A pesar de transformarse los de Carlos Hugo en socialistas autogestionarios, ¡ de locos!
 
Tú date cuenta que España se fue al desastre en el XIX. El país se arruinó y lo que quedó de aquel naufragio es la España que conocemos. Una España Paco, en ocasiones zaina, oscurísima, una España famélica, destartalada, aldeana.

Empieza el siglo con Trafalgar donde perdemos la Armada en virtud de la alianza con ¡la Francia napoleónica!, sigue con la oleada turística de nuestro "aliado" que arruina el país y para terminar pocos años después se pierden las Américas. Para colmo de males España no se renovó, no se actualizó sino que vino un reyezuelo absolutista (apoyado por el populacho y las clases dirigentes) y vuelve al absolutismo medieval pero es que encima manda liquidar en complicidad con la Iglesia a todos los guerrilleros patriotas y liberales que dieron la cara por España mientras la subyugaba Napoleón.

En ese mismo siglo tuvimos 3 guerras civiles por causas de tener un integrismo católico que se resistía a los nuevos tiempos modernos. Los liberales no es que fueron mucho mejores tampoco, esto hay que decirlo. Durante ese siglo Españita fue colonizada por el capital extranjero: la deuda pública la manejaban banqueros ingleses (Rothschild) y franceses, las minas también y las inversiones en materia ferroviaria otro tanto. España, excepción hecha de pequeños focos incluyendo en éstos sobre todo a Barcelona, fue ante todo un país agrícola económicamente subdesarrollado. Culturalmente todo se tenia que importar. Lo único que España exportaba aparte de cítricos y vinos era emigrantes. En el país no había oportunidades de ninguna índole. La educación era controlada por los curas y la política por unas élites oligarquicas conjuncion de viejas élites nobiliarias, terratenientes sureños, una pequeña burguesía y financieros del norte.

Para hacerse una idea del grado de subdesarrollo que tenia nuestra Patria durante el siglo XIX bastan los siguientes datos:

Francia alcanzó el PIB que tendría España en 1912 hacia 1865–1870, y Alemania entre 1875 y 1880. Esto significa que España iba con un retrat estructural de al menos 40 años respecto a las grandes potencias industriales europeas, en términos de tamaño económico absoluto.

Esto refleja claramente la lentitud del despegue económico español, resultado de factores como la débil industrialización, el atraso educativo, la inestabilidad política y la dependencia del capital extranjero.’

Mientras Alemania desarrollábase poderosamente (1860-1914) los españoles vivíamos en la pobreza material e intelectual, sometidos a la tiranía de la arbitrariedad y el caciquismo.

A diferencia de Alemania o el Japón Meiji aqui no había élites nacionalizadoras que desarrollaran la economía a gran escala, tampoco había mentes científicas o grandes centros de enseñanza, ni tampoco había una tradición militar en la que los nobles entregaran a sus vástagos a la dirigencia del Ejército y el país.


La responsabilidad de este fracaso histórico recae en las élites: los terratenientes que concentraban la propiedad de la tierra, los políticos de la época y sobre todo la Iglesia, que siempre se opuso a alfabetizar a la población porque de ese modo la tenía más controlada y sumisa; la arcaica estructura socio-económica de España impedía que el país pogre y fuera potencia, las élites, mirando antes que nada por sus propios intereses, prefirieron mantener todo como estaba aunque estuviera podrido y […], antes que darle gloria al país. Actuaron en manifiesto sentido anti-nacional, anteponiendo sus intereses particulares.

Aquí había políticos corrompidos y clientelares exactamente igual que ahora pues solo estaban a robar todo lo que podían del Estado ellos y sus amplísimas redes clientelares

Aquí había terratenientes aristocráticos que concentraban la inmensa mayoría de la propiedad de la tierra y que tenían a millones de jornaleros en condiciones muy precarias trabajando aún con el arado romano por 2 pesetas el jornal.

Aquí había una Iglesia católica aliada con la burguesía que no cejó nunca en su empeño de obstruir la alfabetización, la secularización del pensamiento, el pogre técnico-científico del país. La Iglesia era contraria a la justicia social era una sierva de Roma literalmente.

Aquí había una casta de mandos militares que no sabían ganar guerras, que no tenían al Ejército bien preparado, que no tenían Marina pero que sí eran corruptos y robaban del Estado (como todo el que podía) aún cuando fuera contra los intereses nacionales.

Aquí había en definitiva un Estado débil y clientelar, endeudado con los Rothschild hasta la médula y que no era capaz ni de construir carreteras siquiera. Con decir que los ferrocarriles y minas eran de capital extranjero se entiende la posición de total subordinación del país que era gobernado como un coto de caza privado.
Se perseguía los patriotas que habían luchado contra Napoleón, pero que eran liberales y defendían la Constitución de 1812, copia de la Constitución francesa revolucionaria de 1791, como dijeron Fernando VII y Marx entre otros muchos.

Los patriotas que lucharon contra Napoleón en su inmensa mayoría no eran liberales, sino gente común, muy católica, que combatía al invasor anticristiano como también hacía la Iglesia no liberal y muchos curas participaron directamente.

Los afrancesados eran todos liberales.

Llega el liberalismo y con él la primera matanza de frailes en 1834, y las desamortizaciones a la Iglesia y a la nobleza, que no soluciona nada, lo empeora todo, excepto el bolsillo de los vendedores y compradores de los bienes.

Mientras tanto, Francia, Inglaterra y EEUU, dirige España mediante la traición de los liberales o sus engendros (como los marxistas) españoles .
 
Precisamente en Westfalia se pone la semilla de la destrucción de Europa 3 siglos después. De la Universitas Cristiana con la que soñaba Carlos V, a un conjunto de países peleándose durante siglos para ver quién la tiene más grande.

Hasta que al final se aniquilaron mutuamente. Como protagonistas principales, el iluminismo inglés, el militarismo germano y el marxismo ruso.

A ESPAÑA LA HONRA haber participado lo mínimo en ese aquelarre. Y a día de hoy uno de sus principales blasones es ese. Haberlo mandado todo a […] tras 1648 y no haberse dejado arrastrar por la corriente de raíz protestante. Si querían condenarse, que se condenasen.

En cuanto al autor del hilo, me recuerda bastante a otros casos similares, por el fondo, más que por la forma. Igual es multi de alguno.
 
Se perseguía los patriotas que habían luchado contra Napoleón, pero que eran liberales y defendían la Constitución de 1812, copia de la Constitución francesa revolucionaria de 1791, como dijeron Fernando VII y Marx entre otros muchos.

Los patriotas que lucharon contra Napoleón en su inmensa mayoría no eran liberales, sino gente común, muy católica, que combatía al invasor anticristiano como también hacía la Iglesia no liberal y muchos curas participaron directamente.

Los afrancesados eran todos liberales.

Llega el liberalismo y con él la primera matanza de frailes en 1834, y las desamortizaciones a la Iglesia y a la nobleza, que no soluciona nada, lo empeora todo, excepto el bolsillo de los vendedores y compradores de los bienes.

Mientras tanto, Francia, Inglaterra y EEUU, dirige España mediante la traición de los liberales o sus engendros (como los marxistas) españoles .
Reproduces la clásica interpretación de la Historia de España afín a la Iglesia y el catolicismo, es decir, la misma visión clerical-conservadora soporte de la tiranía de las clases dominantes españolas. En este hilo ya he explicado algunas cosas básicas para entender el papel de la Iglesia en tiempos modernos. No voy a repetirme pero sí diré que soldar la suerte de la Nación a un culto cosmopolita y universalista es una de las razones por las cuales España ha llegado a este vacío identitario y nacional.
 

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