El problema es que las cosas las paga siempre alguien. Y lo lógico es que sea alguien quien las disfruta.
Cuando por simpatía, pena o lo que sea trasladas ese pago a otros, estás cometiendo una injusticia, independientemente de que sea legal.
Es injusto que los dueños de este piso, que trabajarían lo suyo para pagarlo, hayan regalado su uso durante décadas a otra persona solo porque la ley lo dijo así en un momento dado, pillándoles atados de pies y manos.
Eso tampoco es nada justo, más bien diría que al contrario. La sociedad les complicó la vida.
Ahora nos podemos plantear que, precisamente como sociedad, repartamos el coste de una residencia entre todos, y hablar de humanidad. Pero el estado ni sabe hacerlo ni es rápido. Y exclusivamente en atención de que tiene una edad avanzadísima donde no tiene capacidad de reacción
Pero me parece que hay una ENORME manipulación cuando se otorgan puestos de víctima, y no se acierta del todo. Ella se ha aprovechado del sistema, a costa de una familia que ha tenido un piso que durante muchas décadas no ha podido sacarle rendimiento.
Y no es que ella sea culpable de algo, pero lo que no es...es una víctima. Es mayor simplemente, y ahí está la humanidad de la sociedad. No de un particular.
Porque es asombrosamente curioso como hemos visto mil casos donde un okupa molesta gravemente a ancianos que dependen de ese piso para poder vivir, y parece que no pasa nada. Nadie (especialmente entre los partidos políticos) se inmuta mucho.
A ver, no es para odiarla como parece que la odia quien abre el hilo. Pero sí, hay que contar la historia entera...