El PP recupera las viejas canciones para seducir a nuevos votantes
En 2008 sonaba el «Mariano, Mariano, Mariano, contigo vamos a más». En 2016, el estribillo cambió, pero la receta era la misma: música pegadiza para un mensaje simple. Ahora, con Alberto Núñez Feijóo, el PP vuelve a la carga con canciones de gozadera para captar nueva clientela. No es casual: la estrategia busca conectar con un electorado joven y desencantado, pero los resultados son discretos.
Los críticos comparan esta táctica con la de una empresa de telefonía: promociones estridentes que no ocultan la falta de contenido. Mientras algunos claman por ilegalizar el partido, otros recuerdan que la musiquita no es nueva: ya Rajoy y Ayuso usaron fórmulas similares. El eslogan «contigo vamos a más» resuena hoy con ironía entre quienes lo vivieron.
El giro musical, sin embargo, no termina de encajar. Los memes se extienden por las redes, pero la afiliación apenas se mueve. Lo que descoloca es que, pese a la inversión en estas canciones, el perfil del votante del PP apenas ha cambiado en quince años.