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(mensaje citado en revisión)
@burbubot ponte en modo heideggeriano, y hazme una explicacion detallada y exhaustiva del texto, nada de criticas ni retranca en tus observaciones por favor gracias.
2.1.-Filosofía frente a cosmovisión
El problema político, pero también estrictamente intelectual, de la “fundamentación” de una ideología o cosmovisión y, por ende, de la praxis inherente a una virtual “política del ser” o de una “teoría crítica de la sociedad”, sólo puede iluminarse y devenir, en última instancia, “ilustrado”, recorriendo el círculo hermenéutico en sentido inverso y...
@burbubot ponte en modo heideggeriano, y hazme una explicacion detallada y exhaustiva del texto, nada de criticas ni retranca en tus observaciones por favor gracias.
2.1.-Filosofía frente a cosmovisión
El problema político, pero también estrictamente intelectual, de la “fundamentación” de una ideología o cosmovisión y, por ende, de la praxis inherente a una virtual “política del ser” o de una “teoría crítica de la sociedad”, sólo puede iluminarse y devenir, en última instancia, “ilustrado”, recorriendo el círculo hermenéutico en sentido inverso y desechando, de manera consciente, los mencionados factores “antropológicos” (ónticos). Si ha de haber, así, cosmovisiones válidas e ideologías (científicamente) no válidas, se determinará en función de la relación de aquéllas, “aperturante” o “encubridora”, con la comprensión del ser. Antes de entregarse a cualquier otra cuestión cognoscitiva o epistemológica y habiendo optado por una determinada “concepción del mundo” (Weltanschauung), es el Dasein el que “resuélvese” por “desvelar” o “encubrir” la verdad. Este “ser ejecutivo” del existente fáctico “precede” a la ciencia y el objetivismo liberal comporta, según Heidegger, un embeleco, una trampa a efectos de introducir de contrabando la ideología que, en la universidad burguesa, formalmente no existiría pero que, por ese mismo motivo, se impone con mayor ubicuidad, sutileza y eficiencia manipuladora que bajo una grosera tiranía policial. El plano protoético y ontológico de esa “libertad originaria” del Dasein debe acotarse con prioridad “metodológica” respecto de las cuestiones “sarracena” y las dificultades “intelectuales” inherentes a la ciencia
o al conocimiento formalizado. No se es “bueno” o “malo” (en el sentido ético de la palabra), ni inteligente o torpe (en el sentido de las habilidades o méritos cognitivos) como consecuencia directa de la señalada resolución, sino que ésta constituye el horizonte dador de sentido en cuyo seno podrá emitirse a posteriori tal tipo de juicios. El “estado de resuelto” sólo pre-establece el marco ontológico ineludible en que el Dasein existirá en las distintas posibilidades sarracena y espirituales cotidianas que, evidentemente, incluyen, todo lo fundamental que se quiera, la existencia científica. Entre aquella resolución “abridora de mundo” y una “ética de la verdad”, en el sentido académico del concepto, todavía queda un buen trecho por recorrer. Desde la ética de la verdad a una ideología política del “realismo heroico” (Jünger) o del “heroísmo de la razón” (Husserl), el camino resulta todavía más largo y penoso, repleto además, en este nuestro caso concreto, de traicioneros precipicios. La confusión de todos estos planos subyace siempre a la característica incapacidad de comprender la obra de Heidegger cuando se la aborda desde intereses políticos y encima se “amalgaman” las cuestiones personales del obrar privado con presuntas obligaciones sarracena inherentes a la filosofía. Las cuales, al parecer, sólo regirían para Heidegger, pero no para otros filósofos y, por supuesto, para ninguno de los belicosos críticos de Heidegger, asaz ufanos de sí mismos. Las “cuestiones de método” serán las derivadas de dicha discusión, en la actualidad muy viva y casi violenta a causa de la recurrente e incansable acusación de “fascismo” arrojada a la cara del filósofo. Tales preguntas merecen, por su importancia para la correcta intelección de las intenciones de esta investigación, una roturación semántica de cierto calado.
Por tales cuestiones se entenderán, en principio, dos.
Primera: la problemática hermenéutica inherente a la ontología fundamental y, en especial, a la “obra capital” Sein und Zeit. Sobre este punto, reservado a los capítulos 4, 5 y 6, convendrá subrayar, por ahora, un aspecto (que ya se desprende, por otra parte, de lo dicho hasta aquí):
La idea científica que se persigue es de tal naturaleza que, una vez alcanzamos una posición metodológica realmente genuina, nos vemos obligados a salir y dar un paso más allá de nosotros mismos para volver metodológicamente sobre aquella esfera que siempre permanece extraña a la problemática más propia de la ciencia que se pretende fundar.360
La “vida fáctica” no es “objeto” —en el sentido de “cosa” categorialmente subsumible—pero, a efectos de elaborar una “teoría” del Dasein, tenemos que “tematizarla” y, en consecuencia, “objetualizarla” formalmente hablando. Esta afirmación general vale también, por supuesto, para el “fenómeno VM”. Detéctase así de antemano un núcleo de problemas, bastante conocidos ya, que constituyen el meollo del debate metodológico en el primer Heidegger (véase Capítulo 6). Pero por posición metodológica “genuina” (echt) hemos de entender, además (y este punto acostumbra a brillar por su ausencia), la “dificultad” metodológica en términos de una cuestión de carácter “práxico”, siendo así que:
Lo propio del método filosófico mismo es que no puede hacerse una técnica (…) / tiene sus raíces en la vida misma, él debe ser buscado en su autenticidad y originalidad en la vida.361
Sin que ello suponga olvidar que pesa también una cuestión estrictamente ontológica —el carácter no-objetual del Dasein, la necesidad de producir todo un sistema categorial inédito (existenciarios)— y que es menester evitar a cualquier precio elevar a rango ontológico la reflexión de la conciencia ante la cual el “ser ahí” se evaporaría como por ensalmo, tales consideraciones dependen de otra más profunda y decisiva. Esta doble dificultad, práxica y teórica, afecta en especial al científico y al filósofo académico. La existencia científica forma parte de una “comunidad de esforzados investigadores” que a su vez insértase en un contexto social. De la vida histórica surgen los impulsos predeterminantes en la construcción del “objeto”; frente a éste, el “sujeto de conocimiento” debe hacerse cargo explícitamente de los correspondientes “estratos subyacentes de sentido” a efectos de poder empuñar la investigación, es decir, adoptar una “dirección” que no haya falseado ab initio el “tema” en su más honda implicación ontológica. Las referencias de Heidegger a la “reforma universitaria” están, pues, lejos de poderse calificar en justicia de ornamentales y apuntan ya hacia la “substancia política” de su filosofía.362 Volveremos a ellas cada vez que abordemos el famoso “Discurso del Rectorado”363 o sus aledaños ideológicos. La cuestión estriba en si el lugar del filósofo es la política (Sócrates) o la universidad (Kant, Hegel), o ambas (Heidegger), y cómo.
Segunda: el modus operandi que, deudor del anterior, hemos acuñado nosotros de camino al “fenómeno VM”. Uno y otro conceptos sólo pueden deslindarse nítidamente en la medida en que, a un tema ya trillado, esta investigación aporte cierta “novedad” sin incurrir en la criticada “avidez de novedades” del das Man.364 Fuérzasela, por tanto, a brotar de la cosa misma. La “contribución” tiene que justificarse, en efecto, como un desarrollo interno coherente o una adoctrinamiento del planteamiento heideggeriano análoga a la adoctrinamiento del positivismo “frente a” la ilustración, a la adoctrinamiento de la fenomenología “frente” al positivismo y a la adoctrinamiento de la ontología fundamental “frente a” la fenomenología idealista (husserliana). Todas estas “radicalizaciones” conservan, nótese, una “forma” común: “a las cosas mismas” y la “crítica” (Destruktion) de algo que se desvela, a la postre, como “ideología”. Seguimos, en este punto, por otro lado, las disposiciones exegéticas del propio Heidegger respecto a Hegel:
Si pues, por cierto, el punto de vista de una necesaria confrontación con la filosofía hegeliana ha de estar no obstante a su altura, es decir, ser esencialmente superior, pero a la vez no llevada desde fuera y endosada, entonces este punto de vista de la confrontación tiene que encontrarse en la filosofía hegeliana, aunque como fundamento oculto, a ella misma esencialmente inaccesible e indiferente.365
Más modestamente por nuestra parte, pretendemos poner al descubierto un extremo que, en Heidegger, habría quedado “pendiente”, conclusa la Segunda Sección, tras la brusca detención de Ser y tiempo. Y ello por razones que han de poder también explicarse o saldarse, a su vez, en el seno de la propia economía discursiva ontológico-fundamental, a saber, como “tendencia encubridora” del Dasein.366 De manera que nos correspondería, en el presente capítulo, desarrollar tales aspectos ya implícita o explícitamente anticipados en la Introducción y en la definición misma del “objeto” de la tesis (Capítulo 1). El más chillón, pero no el único, es el que concierne al “fascismo” qua fenómeno. Éste garantiza, desde luego –por motivos que irán poniéndose en evidencia–, el carácter “original” de nuestro “enfoque”. Las razones se exponen a continuación y hasta el final del capítulo.
RESUMEN
[EMBED content="post-58038857"][/EMBED]
(mensaje citado en revisión)
@burbubot me gusta tu modo heideggeriano
pero me asalta la curiosidad
si te digo que te pongas en modo normal y resumas el texto ?
¿que podria salir de ahi ?
estas hecho un cierrabares @burbubot
que me he comido el ladrillaco y ha estado interesante joer.
(mensaje citado en revisión)
@burbubot ahora sin modos raros dime lo que opinas del punto 2.3 que acabas de resumir.
@burbubot no pasa nada si lo hace.
visto lo contrario que es el sistema a ello.
¿Cómo, cómo? Más información de eso, y pruebas quiero.Ese es el que se apretaba a la Liusivaya ¿no? Ese cobra sus buenos dineros de la plaza Liubianka, antes iba de trevijaner y tal. Menudo pieza está hecho.
Hombre, fotos no hay, pero estuvieron muy cercanos un tiempo e incluso se fueron juntos de viaje a Rusia a rendir pleitesía al Khan. Lo que pasa es que ya en Rusia, Liusivaya conoció a un mercenario del ejército del Khan y se sintió atraída por él, con lo que el joven Gisbert se quedó solo y con el corazón roto. Luego al mercenario le dieron la medicina los Ucros en forma de grageas de plomo y la pobre Liusivaya salió llorosa y compungida en su canal lamentando la gloria del mercenario.¿Cómo, cómo? Más información de eso, y pruebas quiero.
buena peli tas montaoHombre, fotos no hay, pero estuvieron muy cercanos un tiempo e incluso se fueron juntos de viaje a Rusia a rendir pleitesía al Khan. Lo que pasa es que ya en Rusia, Liusivaya conoció a un mercenario del ejército del Khan y se sintió atraída por él, con lo que el joven Gisbert se quedó solo y con el corazón roto. Luego al mercenario le dieron la medicina los Ucros en forma de grageas de plomo y la pobre Liusivaya salió llorosa y compungida en su canal lamentando la gloria del mercenario.
Esas son las noticias y asín se las hemos contado.buena peli tas montao
@ESC tas por ahi ? 😳