A ver si te crees que los funcionarios no tenemos jefes y a estos jefes no les presionan políticos que quieren que salga x cosas para ponerse la medalla etc...
¿Estarías de acuerdo en auditar las plataformas internas y comunicaciones y ver cómo se gestionan los expedientes? ¿Crees que la mayoría de compañeros lo aceptarían? Creo que ambos sabemos la respuesta.
La realidad es que hay departamentos en los que se trabaja mucho y otros en los que se trabaja muy poco, los propios compañeros lo saben y en algunos casos se cambian de puesto porque no soportan el mal ambiente laboral que impera.
El problema ya lo has definido: en el momento en que tu jefe es el político y no el ciudadano, ya se ha perdido el objetivo principal de la función pública, que es servir a la gente. El político tiene como interés hacer reuniones y perder el tiempo, que quedan muy bien las fotos y sirven para la campaña electoral, y de paso blindan un caladero de votos ofreciendo unas condiciones laborales en algunos casos insostenibles por la baja productividad que tienen, pero como lo pagamos todos, pues a gastar.
Repito, si todo está en orden, auditoría de todos los departamentos y ver lo que hay. En algunos casos nos sorprenderemos de lo que se trabaja, que de esos también hay, pero en los que no se hace nada -o personas en concreto-, a esos señalarlos y castigarlos. Sería lo justo ¿no?