Saudi Aramco cancela el crudo a Europa hasta noviembre
El tramo mueve el foco del surtidor al suministro. Un participante traslada un tuit de la cuenta The Hormuz Letter según el cual Saudi Aramco ha cancelado todas sus asignaciones de crudo para Europa correspondientes a septiembre y descarta cualquier cargamento programado desde finales de mes, lo que dejaría al mayor exportador mundial fuera del mercado europeo durante el resto de septiembre y todo octubre, citando a la comercializadora Onyx y a fuentes de mercado. En paralelo, otro forero avisa de robos de combustible en coches aparcados en Australia y varios intervinientes discuten si el coche eléctrico resuelve algo o solo cubre el turismo mientras el transporte pesado sigue atado al diésel.
Qué se ha sabido
El tuit sobre Aramco llega con nombres propios: Onyx como firma comercializadora citada y la previsión de que no habrá cargamentos de crudo saudí hacia Europa hasta noviembre. Otro participante enlaza tres tuits del ministro Óscar Puente; uno de ellos cifra en 38.000 millones de dólares el dinero comprometido con Irán y lo relaciona con el encarecimiento de la gasolina.
En el capítulo de reservas, un forero sostiene que España podría producir el 15% de su consumo diario de petróleo si se hubieran autorizado inversiones de 10.000 a 15.000 millones de euros que Repsol y otras compañías tenían planificadas hacia 2012. Con libertad de explotación y 40.000 millones de euros de inversión, añade, se llegaría al 35% del consumo diario y quedaría cubierto el 100% del gas natural consumido en España durante los próximos 75 años como subproducto del fracking.
Un interviniente aporta un dato arancelario: Estados Unidos cobra un 14% a la importación de guantes de piel para hombres y un 12% para mujeres, y menciona la demanda Totes-Isotoner. Otro asegura que la UE ha subvencionado de forma encubierta el carburante durante al menos dos años y que los gastos de Ucrania habrían interrumpido esa financiación, con declaraciones de líderes europeos que apuntarían a una subida fuerte; el hilo no acompaña ninguna prueba de esa financiación ni de esas declaraciones.
Dos cifras de escenario sobre la mesa: con el litro a 2,5 euros se daría por hundido a medio país, y con el litro a 3 euros un depósito se iría a entre 150 y 200 euros. En Australia se difunde un mensaje sobre robos de combustible a coches aparcados en la calle en Kenyton, Victoria, y en explotaciones agrícolas.
Las posturas
El choque central es eléctrico contra combustión. Un participante sostiene que decir que un eléctrico no es un coche de verdad porque no hace ruido ni quema gasolina es una nostalgia disfrazada de ingeniería, y recuerda que lleva años avisando de que el combustible acabará vendiéndose muy caro. Responde otro forero preguntando cuántos camiones eléctricos se ven en Mercamadrid: para él, el eléctrico no arregla el problema porque el transporte pesado, el agrícola y el industrial no son electrificables a la escala que exige el consumo. Un tercero añade que el 90% del parque se compra de segunda mano, que no hay carga masiva posible en la calle y que la red depende del gas de ciclo combinado; sitúa el siguiente conflicto en el litio y las tierras raras.
Sobre el ferrocarril, un interviniente recuerda que casi todo se transporta por carretera y que aumentar la cuota del tren necesita años, no meses, y avisa de que la subida del combustible afectará al bolsillo sin que suba el sueldo.
La política se cuela por varias vías. Un forero sostiene que aunque el litro llegue a diez euros, el proceso sirve para frenar a la ultraderecha. Otro reprocha a quienes votaron a Trump y pregunta qué pagaban antes. Un tercero culpa directamente al presidente ucraniano. Un cuarto señala que el problema es de todos menos de quien viaja en el avión oficial. Hay quien despacha el asunto con un deseo contra Putin y quien ironiza con que en España siempre se va más de ecologista que nadie.
El hilo deriva además hacia un rifirrafe sobre burocracia y competencia china. Un participante defiende que los productos chinos son baratos porque se saltan la regulación y pide aranceles; otro responde que la burocracia española no protege las libertades individuales y que buena parte de ella sirve para sostener estructuras y organismos. El intercambio sube de tono, con reproches mutuos, y vuelve luego al asunto del combustible.
Lo que cambia respecto a antes
La pieza sobre Arabia Saudí deja de ser un recorte parcial de envíos y pasa a presentarse como una cancelación total de asignaciones hasta noviembre, con nombres de comercializadoras y ventana temporal concreta. El robo de combustible entra en escena como escenario doméstico, no como anécdota extranjera: hay quien advierte de que los coches modernos ya no llevan tapón con llave y de que quien aparque en la vía pública tendrá que dejarlo en reserva. Y aparece el GLP como alternativa personal de un forero, además del aviso de que en algunas ciudades las furgonetas de reparto ya son eléctricas.