Repetir curso: el 22% de alumnos ha repetido alguna vez
Varios participantes sostienen que repetir curso no trae beneficios para quien lo hace. Uno de ellos reproduce una lista según la cual es una de las medidas educativas más costosas por alumno, con una tasa de retorno pedagógico muy baja. Y añaden que castiga con especial crudeza a los que menos tienen: el 22% de los alumnos españoles de 15 años ha repetido al menos un curso desde Primaria, según PISA 2022, y hacerlo es cuatro veces más probable entre los estudiantes más desfavorecidos.
La brecha socioeconómica que esconde la repetición de curso
La repetición no es un fenómeno neutro, según quienes lo denuncian. Recae cuatro veces más sobre los alumnos más desfavorecidos y el doble sobre los migrantes, según la misma fuente citada en el debate (PISA 2022), que además alerta de un descenso generalizado en comprensión lectora, matemáticas y ciencias. En la lectura de quienes piden suprimirlo, el instrumento teóricamente diseñado para recuperar a quien se queda atrás golpea justo a quien parte con desventaja.
Según ese mismo participante, la medida perjudica en especial a los alumnos con menos recursos y a los varones.
Cuánto cuesta al sistema un año de repetición
Un curso repetido equivale a un año extra de escolarización por alumno, y un participante lo sitúa entre las medidas más caras del catálogo educativo. La misma intervención sostiene que su tasa de retorno pedagógico es muy baja: el repetidor no mejora sistemáticamente sus notas al año siguiente.
La experiencia personal de varios participantes apunta en la misma dirección: cuando el alumno no encuentra en el aula un motivo para volver, repetir multiplica el desfase en lugar de corregirlo.
Qué se dice sobre otros países
Un participante sostiene que en el norte de Europa apenas se utiliza la repetición como herramienta disciplinaria y que los resultados educativos superan a los españoles. La réplica que llega desde otro lado sostiene que España no pierde por repetir, sino que ya no repite y antes los resultados eran mejores. El material del debate no aporta evidencia que resuelva la discrepancia.
En Estados Unidos, según otro participante, la repetición existe sobre el papel pero en la práctica casi nunca se aplica, de modo que no es una práctica universal.
La anécdota de la EGB: repetir sin haber suspendido nada
No siempre se repite por suspender. Uno de los casos relatados es el de un alumno que repitió el cuarto curso de EGB no por malas notas, sino porque el sistema cambiaba y su padre aceptó que sería «bueno empezar con la EGB de este modo», con libros de fichas nuevos. Un año perdido, según su relato, por el cambio de sistema y una decisión familiar, no por criterios académicos.
Quién defiende que sirve la repetición
Hay quien sostiene que la repetición sirve como escarmiento para el resto de la clase: quien ve al repetidor aprende que hay consecuencias para las decisiones. Otros participantes rechazan ese razonamiento y preguntan qué beneficio obtiene la sociedad de un alumno que queda marcado y sin expectativas.
Otros apuntan a estructuras alternativas: escuelas unitarias donde el alumno avanza a su ritmo sin separarse de su grupo de edad, sin estigma y sin acumular desfases.
Testimonios de repetición en cadena
El patrón que aparece una y otra vez es el de quien repite y vuelve a repetir. Un caso relatado arranca en 6.º de Primaria, sigue en 2.º de ESO, y termina con el graduado sacado ya de adulto y un par de FP. La base académica, según su relato, sigue siendo mala.
Otro participante describe el bajón tras ver a sus amigos aprobar y quedarse él atrás: sensación de inutilidad y abandono de las clases de la mañana. La salida fue cursar el graduado por las tardes, en aulas de adultos, donde por fin rindió.
¿Sirve repetir curso o solo retrasa el momento de abandonar?