VOX convierte el Parlamento Europeo en su altavoz contra Bruselas
¿Se está decidiendo en Bruselas algo que nadie votó en las urnas? Esa pregunta, que VOX repite desde el proyecto del euro digital, resume el eje de su ofensiva europea durante el verano de 2026. En apenas tres meses, el partido ha encadenado campañas desde el Parlamento Europeo: retirada del euro digital, suspensión de acuerdos con Marruecos, rechazo al Pacto Verde y enmiendas contra el reglamento de control de contenidos conocido como Chat Control. Todas con el mismo patrón: soberanía nacional frente a lo que consideran decisiones comunitarias impuestas.
¿Por qué VOX quiere retirar el euro digital?
El partido defiende el dinero en efectivo y exige sacar de la agenda el proyecto de euro digital con el argumento de que «nadie lo ha votado en las urnas». El reproche no apunta tanto a la tecnología como a quien la gestiona. En el análisis que circula entre los críticos, el obstáculo no es el formato del dinero, sino la desconfianza en unos gobiernos de los que, se sostiene, ya no cabe esperar buena fe. La misma lógica aparece en el rechazo al Chat Control: se argumenta que las enmiendas registradas buscan frenar un espionaje masivo que PP y PSOE estarían dispuestos a aprobar.
Marruecos, Ceuta y los 21.500 millones de la UE
Donde el tono sube varios grados es en el capítulo marroquí. La denuncia sostiene que la UE ha destinado 21.500 millones de euros a Marruecos —10.000 en subvenciones y 11.500 en préstamos— y pide un corte total de financiación, contratos, comercio y visados. A ello se suma la crisis de Ceuta, descrita por el partido como una «invasión territorial» y una «guerra híbrida» en la que se cifran en unos 15.000 los migrantes aún presentes. La acusación alcanza al propio Gobierno español, al que se reprocha haber convertido el episodio en un colapso calculado del sistema. Misma mecánica en el terreno comercial: se denuncia competencia desleal del tomate marroquí frente al español, sin las mismas reglas de IVA, fitosanitarios o agua.
El Pacto Verde no está justificado, según esta tesis
El tercer frente es climático. Mireia Borrás sostiene que Europa reduce emisiones drásticamente y sigue siendo el continente que más rápido se calienta, de lo que concluye que el Pacto Verde empobrece sin contrapartida a ganaderos y pastores. Es una crítica al coste económico de la regulación más que a la ciencia del clima.
De Santiago de Chile a Estrasburgo: el giro iberoamericano
El ala internacional del partido mira ya hacia América Latina. En el V Encuentro Regional de Foro Madrid, celebrado en Santiago de Chile tras la victoria electoral de José Antonio Kast, se llamó a unir Europa, Norteamérica e Iberoamérica frente al multiculturalismo y a recuperar soberanía ante los organismos internacionales. Tertsch incluso habló de la próxima «década de la remigración». En lo jurídico, celebran la decisión del Tribunal Supremo que frena la aplicación de la Ley de Nietos.
Con semejante cargamento ideológico en la mochila, Bruselas tiene un problema mayor que el euro digital: alguien ha decidido leerlo todo en voz alta dentro de casa.