El rial iraní no convierte 1€ en 15.000€ por muchas monedas que fundas
Convertir 1€ en 15.000€ parece el sueño de cualquier inversor. La receta consiste en cambiar el euro por riales iraníes, fundir las monedas y vender el cuproníquel al peso. Lástima que los números no aguanten el primer minuto de análisis. La cuenta real sustituye el pelotazo por una decepción.
La cuenta que no sale con el rial
El punto de partida afirma que con 1€ se obtienen 1,57 millones de riales. El cambio libre en el mercado negro de Teherán ronda los 700.000 riales por euro, así que el margen ya queda reducido a menos de la mitad. Con monedas de 10.000 riales que pesan 4,6 gramos, el montón total pesa unos 720 gramos, no los 2.800 kilos prometidos. Para alcanzar ese peso harían falta 600.000 monedas, que al cambio real cuestan unos 800 euros. El cuproníquel, además, no se paga a 5€ el kilo en una chatarrería: ese precio es de fundición y con condiciones.
Escalar el negocio solo multiplica el problema
Quien insiste puede decir que con un contenedor de 40 pies la cosa cambia. Pongamos 26 toneladas de monedas: 5,65 millones de piezas con un valor facial de 56.520 millones de riales. Al cambio de 1,2 millones por euro, comprarlas cuesta unos 47.000€. El flete desde Bandar Abbas a Algeciras añade 5.000€, la manipulación portuaria 2.500€ más y los intermediarios iraníes se llevan de 4.000 a 5.000€ en comisiones y sobornos. El coste total supera los 59.000€. Y eso sin contar el riesgo de sanciones, la vigilancia internacional y la posibilidad de que el barco se hunda antes de llegar.
La fantasía del arbitraje barato muere en la calculadora: el cambio, el peso y el precio del metal no suman. Aunque alguien lograra llenar el contenedor y vender el cuproníquel a precio de fundición, el margen apenas cubriría la logística. Si a eso se le suma la política exterior, no es una inversión: es una excusa para acabar en un expediente.