El negocio del sexo: cuánto se gana realmente prostituyéndose en España
Las cifras que circulan en círculos no oficiales dibujan un mercado paralelo donde los ingresos pueden ser muy dispares. Según testimonios recogidos, tarifas de entre 10 y 20 euros por servicio se consideran el baremo más bajo, apenas un ingreso marginal. Sin embargo, otros relatos apuntan a que algunas personas obtienen lo suficiente para costear viviendas de varias habitaciones y mantener a varios hijos, lo que sugiere un volumen de clientes y precios más altos de lo que se cree.
La economía sumergida del sexo en España
La prostitución no está regulada como actividad legal, pero mueve millones en transacciones en efectivo. Quienes defienden la legalización argumentan que sacaría a la luz ingresos que hoy escapan a Hacienda. En contra, las corrientes abolicionistas señalan la explotación y la vulnerabilidad. El debate económico queda siempre en segundo plano frente al moral, pero las cifras que se manejan —aunque anecdóticas— sugieren que para algunas personas puede ser una fuente de ingresos significativa, especialmente en contextos de precariedad laboral.
Del mito al dato: ingresos reales
Las experiencias compartidas apuntan a una enorme variabilidad. Mientras unos consideran que 20 euros por encuentro es un buen pago, otros describen situaciones donde los ingresos mensuales permiten afrontar hipotecas y gastos de manutención de varios menores. La falta de datos oficiales impide conocer la magnitud real del fenómeno, pero la disparidad de situaciones refleja un mercado segmentado.
En definitiva, la discusión sobre el precio del sexo deja más preguntas que respuestas. Lo que está claro es que, en un país con altas tasas de desempleo y desigualdad, la prostitución sigue siendo un recurso para muchos que eluden las estadísticas.