Alianza Catalana sopesa presentarse a las generales: ¿realidad o estrategia?
El partido de Silvia Orriols, que irrumpió en el Parlament catalán con un discurso independentista radical y crítico con la inmigración, niega oficialmente que vaya a concurrir en unas elecciones generales. Sin embargo, el debate político y las bases del partido presionan en dirección contraria. Mientras algunos analistas lo descartan, otros ven un filón electoral entre votantes desencantados del independentismo tradicional y de la derecha española.
Quienes apuestan por el sí argumentan que el perfil de Orriols —joven, mujer, sin ataduras con el procés— puede captar el voto de hombres jóvenes y antiguos militantes de Convergència, hartos de la deriva de Junts y ERC. Incluso hay quien reclama un partido similar a nivel nacional ante la supuesta blandura de VOX.
Los escépticos, en cambio, recuerdan que la propia formación descartó públicamente la opción. El precedente de Gabriel Rufián, que dijo que se iría en la primera legislatura y sigue en el Congreso, alimenta las dudas sobre la palabra de los políticos.
La decisión final dependerá de si Alianza Catalana cree que puede trasladar su éxito catalán al conjunto de España. De momento, el runrún no cesa.