Brian May, de mito del rock a Doña Rogelia a los 79
¿Qué le ocurre a una leyenda del rock cuando el espejo empieza a contar la verdad? A Brian May, la comparación con Doña Rogelia. El guitarrista de Queen, a sus 79 años, ha pasado de ser un icono de estadio a una señora mayor de aspecto entrañable en las imágenes que circulan estos días.
Hay quien lo ve venir de lejos: «No es que antes fuera muy distinto», y es cierto que May nunca tuvo el aire salvaje de sus compañeros. Mientras Roger Taylor y Freddie Mercury llevaban una vida más disipada, el guitarrista y John Deacon presentaban un perfil apocado, formal y bastante alejado del exceso. La edad solo ha subrayado lo que ya estaba ahí.
El detalle que rompe el cliché es que May no es únicamente músico: es astrofísico. Su trabajo de fin de carrera lo hizo en Tenerife, entre estrellas que nada tienen que ver con las de un escenario. Que le llamen Doña Rogelia no le impedirá haber conocido a Frederick Bulsara, un lujo que el 101% de los mortales no podrá permitirse jamás.
A ver quién se ríe cuando llegue a los 79. Doña Rogelia, con su barba y su historia, sigue teniendo más voltaje que muchos cuarentones. La testosterona hace décadas que la abandonó, pero la leyenda no.