Dos mil euros al mes solo con libros: la excepción que confirma
Ganar 2.000 euros netos al mes escribiendo solo libros suena razonable. La realidad del sector dice que es casi imposible: los derechos de autor de una novela media no llegan ni de lejos, y el único camino masivo exige vender cientos de miles de ejemplares.
El club de los que sí pueden
Los ejemplos que se citan cuando se pregunta por escritores que viven exclusivamente de su obra son siempre los mismos. Arturo Pérez-Reverte dejó su puesto de reportero en TVE en 1994; desde entonces sus ingresos proceden de sus libros, respaldados por 27 millones de ejemplares vendidos. J.K. Rowling publicó Harry Potter en 1997 sin oficio previo conocido y tampoco ha necesitado otra fuente de ingresos. Son excepciones, no la norma.
La cara B: colaboraciones y visibilidad
Frente a eso, autores como Juan Manuel de Prada, pese a tener un nombre reconocido, combinan la novela con columnas en prensa, radio y televisión. Incluso premios Nobel como Cela o Vargas Llosa hacían las veces de conferenciantes, académicos o tertulianos. La regla no escrita: quien quiera vender libros tiene que hacerse ver, y eso implica no estar solo en casa escribiendo.
La pregunta original pedía un escritor que viva bien y solo de la escritura. La respuesta corta es que solo viven así los superventas, y hasta ellos acumulan décadas de trabajo previo. El dato que descoloca: si Pérez-Reverte hubiera cobrado un euro por libro vendido, aun así habría vivido de ello desde 1996. Pero para el resto, la literatura sigue siendo, como se dice en el gremio, cosa de escribidores.