Continúa el vuelco (Juan Carlos Girauta en El Debate)

Continúa el vuelco (Juan Carlos Girauta en El Debate)
RESUMEN DEL MENSAJE INICIAL · elaborado con IA

La vieja política, aferrada a la censura y pactos insostenibles, se enfrenta a un declive imparable mientras nuevas fuerzas emergen con fuerza. La vieja política, esa que parece incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos, ha optado por una estrategia que, vista desde fuera, parece condenada al fracaso: la censura.

Leer el resumen completo →

La vieja política, aferrada a la censura y pactos insostenibles, se enfrenta a un declive imparable mientras nuevas fuerzas emergen con fuerza.

La vieja política se ahoga en censura y pactos

La vieja política, esa que parece incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos, ha optado por una estrategia que, vista desde fuera, parece condenada al fracaso: la censura. Ya sea apelando a la "conciencia" de los medios para que se autocensuren, o mostrando los dientes de forma más directa, la respuesta ha sido la misma. Parece que los partidos sistémicos, esos que llevan décadas en el poder, no saben hacer otra cosa. Lo hemos visto en Italia con Giorgia Meloni, a quien llamaron "fascista" sin cesar, y ahí sigue, más sólida que muchos de sus predecesores. En Alemania, Merz y su CDU parecen haber caído en la misma trampa, apostando por un giro que, en lugar de consolidarlos, les ha llevado a la irrelevancia.

El error de cálculo de la CDU

La victoria de Merz en las elecciones federales alemanas del año pasado se basó, según se argumenta, en una premisa falsa sobre un giro en la política migratoria. Las decisiones de Angela Merkel en su momento, especialmente tras la crisis de refugiados de 2015, parecen haber sido más un reflejo de su pasado en la Alemania del Este que de una visión estratégica a largo plazo. Las consecuencias de aquella política, como los incidentes ocurridos en Nochevieja tras la llegada de un millón y medio de jóvenes sirios, deberían haber servido de llamada de atención. Sin embargo, en lugar de rectificar, la CDU ha optado por un camino de alianzas complejas y, a menudo, contradictorias.

Pactos imposibles y el cordón sanitario

La vieja derecha democristiana, que un día fue el eje del poder en Europa, se ha visto "jibarizada", por así decirlo. Han pactado con "liberales" que, paradójicamente, son de los más intervencionistas del continente. Se han abrazado a los verdes, a quienes se acusa de estar asfixiando la industria alemana y la agricultura española. Y para rematar, se han unido a la izquierda más radical, donde se cobijan formaciones como Batasuna y Podemos. El resultado es un panorama político fracturado, donde se regalan vicepresidencias y se cae en acusaciones mutuas, a menudo con un toque de ironía, sobre la afinidad con Rusia. Este camino, lleno de traiciones y errores de cálculo, parece estar llevando a Merz y a su menguante CDU directamente a la nada.

La arrogancia del poder

La prudencia ha sido, para algunos, la mejor opción. Sin embargo, la insistencia en mantener "cordones sanitarios" y calificar a la mitad de los votantes como "nazis" mientras se ignoran los resultados de las urnas, es una muestra de una arrogancia que puede ser fatal. La unión de todos contra la extrema derecha, sin escuchar la voluntad popular, es un camino peligroso. Los partidos tradicionales, junto con los medios convencionales, parecen formar un bloque denso y turbio, incapaz de ofrecer respuestas reales a los ciudadanos.

Datos clave
  • Giorgia Meloni es actualmente Primera Ministra de Italia.
  • La crisis migratoria de 2015 en Europa supuso la llegada de más de un millón de refugiados.
  • La CDU alemana ha formado coaliciones con partidos verdes y de izquierda.
  • Olaf Scholz es el actual Canciller de Alemania, liderando una coalición de socialdemócratas, verdes y liberales.
Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.

Eric Finch

Será en Octubre
Desde
30 Jun 2006
Mensajes
101.022
Fruta
106.599
Lugar
Concejalía de Festejos del Ayuntamiento de Sodoma

Continúa el vuelco​

08/09/2026

Juan Carlos Girauta-El Debate
  • Pero de la vieja política no hay que esperar nada. Hicieron lo que todos los partidos sistémicos: recurrir a la censura, ya fuera apelando a la conciencia de medios y periodistas (autocensura), ya fuera enseñando los dientes, ya fuera sin necesidad de hacer nada

A Meloni la llamaron facineroso todos los días durante años, y ahí está, más estable que ningún otro gobernante de la República italiana. Lo País creyó que iba a influir en la elección de Milei, no sé por qué razón, y desplegó gran aparato de medios para convencernos de que estábamos ante un dirigente de extrema derecha. La prueba sería su afición a la feliz expresión «zurdos de […]». Merz empezó a perder cuando ganó las federales del año pasado, pues su victoria se basaba en una mentira podrida sobre un giro con el sarracinismo, no asimilable, flotando en el aire la necesidad de reconocer que las decisiones de Merkel al respecto parecían obedecer más a la comunista del Este que llevaba dentro que a la gran líder europea que logró encarnar (hasta que se postró ante la posesa Greta Thumberg). Las abusa de Año Nuevo, después de introducir en su país un millón y medio de varones sirios jóvenes, debieron hacerle reaccionar.

Pero de la vieja política no hay que esperar nada. Hicieron lo que todos los partidos sistémicos: recurrir a la censura, ya fuera apelando a la conciencia de medios y periodistas (autocensura), ya fuera enseñando los dientes, ya fuera sin necesidad de hacer nada. Viejos partidos y medios convencionales forman parte de un mismo magma denso y turbio. Al mentir descaradamente a los electores, anunciando un cambio del que se desdijo tan pronto como constató que había ganado las elecciones de febrero del 25, Merz escogió la desaparición. Apuntaban maneras desde el cordón sanitario a los Patriotas en el Parlamento Europeo. Hay que ser torpe.

La vieja derecha democristiana, los herederos del oscuro Andreotti, los dueños de Europa, tan generosos como para compartirla con la Internacional Socialista de Brandt y González, se vieron jibarizados. Pactaron con unos «liberales» que son la gente más intervencionista del viejo continente; se abrazaron a los verdes, malos de la industria alemana y de la agricultura española; se encamaron con los comunistas de The Left, donde se esconden Batasuna y Podemos. Les regalaron una Vicepresidencia, la que habían robado al tercer grupo de la cámara. En medio de traiciones y errores de estrategia, entre acusaciones de prorrusos que dan para partirse el pecho en cuanto se miran los carguitos de sus familiares, empezó a girar la rueda. Se inició el vuelco que llevará a Merz y a su partido, al engañador Merz y a la menguante CDU, a la nada.

Tuvo el domingo la prudencia de callarse. No sé si el lunes la mantuvo porque el lunes es ayer para usted, lector, y hoy para mí, y ademas por la mañana. En realidad poco importa. Lo mejor que pueden hacer para morir de verdad y desaparecer hacia abajo, dando rápidas vueltas por el desagüe de la historia, es insistir en sus cordones sanitarios. Llamar nancy a la mitad de los votantes mientras ignoran la voluntad de las urnas y juntarse todos contra AfD. Son tan arrogantes como para atreverse.
 

Estadísticas del foro

Temas
2.059.987
Mensajes
58.461.241
Miembros
191.090
Último miembro
HotMarketGuy

El blog de burbuja.info

-
-
Volver