El Ibex engaña: +50% con dividendos, pero ¿hasta cuándo aguanta?
El Ibex 35 ha alcanzado los 17.080 puntos, marcando una vela diaria, semanal y mensual de infarto. Sin un rebote serio en más de 10.000 puntos de recorrido, el índice parece vivir una de sus rachas más verticales. Quienes siguen la rentabilidad total (con dividendos reinvertidos) certifican una subida superior al 50% en el último año. Números que, para muchos, huelen a burbuja.
El espejismo del Ibex nominal
El IBEX "normal" (sin dividendos) da una imagen mucho más plana, pero la comparativa a largo plazo muestra que la rentabilidad real es muy superior. El problema, según advierten algunos análisis, es que este rally se apoya en una economía "dopada" desde 2008, con deuda pública y privada buscando refugio en la renta variable. La pregunta no es si caerá, sino cuándo. El margen es enorme: desde los actuales niveles hasta los 20.000 puntos podría seguir subiendo, pero el riesgo de un desplome vertical es igual de real.
El caso Iberdrola: ¿sobrevaloración flagrante?
Un ejemplo que aparece en la discusión es Iberdrola: 160.000 millones de activos consolidados, 110.000 millones de deuda y una capitalización de 140.000 millones. La comparativa sugiere que el mercado está pagando casi tanto como los activos brutos, descontando una deuda ingente. Para los escépticos, es un síntoma de que "todo está muy burbujeado". Las utilities y los bancos, sectores tradicionalmente defensivos o cíclicos, lideran las subidas, lo que genera dudas sobre la solidez del movimiento.
Cortos: timing o convicción
Poner cortos en este entorno es una decisión arriesgada. Quienes lo han intentado desde los 16.000 han visto cómo el índice seguía escalando, obligando a cubrir posiciones. La advertencia es recurrente: "se sube en escalera y se baja en ascensor". Acertar el timing de una corrección es más difícil que acertar que ocurrirá. Por ahora, la tendencia sigue intacta, y el Ibex parece decidido a llevarse por delante a todos los osos.
El dato que descoloca: a pesar de los 10.000 puntos sin corrección seria, la deuda sigue alimentando la máquina. Y mientras la liquidez no se agote, el IBEX puede seguir danzando al son de los bancos centrales y los lobbies. Pero la historia dice que cuando algo se sale de madre, termina volviendo a su sitio.