Colombianos se disparan un 300% en las aulas españolas, marroquíes caen
Las cifras de alumnado extranjero en España han alcanzado un nuevo récord: más de 1,1 millones de estudiantes entre Primaria y Secundaria, casi el 20% del total de alumnos. Dentro de ese aluvión, el cambio más llamativo es el incremento del 115% en una década de estudiantes latinoamericanos, que ya suman 352.677. Pero el foco de atención está en el crecimiento disparatado de los colombianos, que se han más que triplicado (un 300%), mientras los marroquíes, el histórico primer colectivo extranjero, empiezan a descender.
Por qué suben los colombianos y bajan los marroquíes
El fenómeno migratorio tiene dos patas. La primera es la crisis económica y de seguridad en Colombia, que ha disparado la emigración hacia España por la facilidad del idioma y los lazos históricos. La segunda, la nacionalización masiva de marroquíes: muchos alumnos de origen magrebí ya tienen la nacionalidad española y, por tanto, no computan como extranjeros en las estadísticas. A eso se suma el desplome de la natalidad tanto en Marruecos como en Latinoamérica, que reduce la base de nuevos inmigrantes jóvenes.
Los expertos denuncian que el sistema educativo no está abordando los desafíos de integración, apoyo lingüístico y convivencia que requiere semejante cambio demográfico. Mientras las aulas se llenan de alumnos colombianos, venezolanos o peruanos, la inversión en programas de acogida sigue siendo testimonial.
¿Hacia una España a escala Miami?
Hay quien sostiene que la tendencia es imparable: España está repitiendo el modelo de Miami con América Latina, pero a gran escala y sin la misma capacidad de absorción. Se critica la falta de planificación y se apunta a que la política migratoria es reactiva, no estratégica. Otros señalan que el problema no es la llegada de hispanoamericanos –culturalmente más próximos– sino la concentración de alumnado extranjero en centros públicos de barrios desfavorecidos, lo que genera guetos y fomenta el abandono escolar.
Detrás del relato de la diversidad, el dato crudo es que el sistema se enfrenta a una prueba de estrés para la que nadie ha presupuestado los recursos adecuados. Y mientras los marroquíes se diluyen estadísticamente vía nacionalización, los colombianos llegan a un ritmo que dobla las previsiones oficiales.
Debates relacionados en el foro