El exceso de la derecha como salvavidas de Sánchez
La estrategia de la oposición puede estar logrando lo contrario de lo que persigue: movilizar a la izquierda y cohesionar al voto socialista, justo cuando el Gobierno parece más vulnerable.
La analogía recorre el análisis político informal: en las elecciones de 2023, el PP cantaba victoria demasiado pronto, con el "que te vote Txapote" y las promesas de revancha. Aquello movilizó a una izquierda que parecía desmovilizada, y Feijóo se quedó con la miel en los labios. Ahora, según una corriente de opinión que gana peso entre observadores escépticos, el escenario se repite. La "fachosfera" —por usar el término que circula en los mentideros— habría caído en la misma trampa: cacería de rojos sin red, lawfare sin matices y un optimismo de vendedor de aceite de serpiente que podría activar de nuevo al votante de izquierdas.
El lawfare que se vuelve en contra
Uno de los puntos más comentados es el tratamiento judicial de la esposa del presidente, Begoña Gómez, y del expresidente Zapatero. Mientras que a Zapatero se le han negado medidas cautelares en una causa que se considera grave, argumentando que su notoriedad pública reduce el riesgo de fuga, la situación de Begoña Gómez corre el mismo riesgo de ser vista como lawfare. "Va a dar la razón a los que hablan de lawfare", advierten algunas voces. El problema es que la judicialización de la política, cuando se percibe como desmesurada, tiende a reforzar al acosado. La emisión de un programa en La 2 de TVE sobre la "fachosfera judicial" es un síntoma: la maquinaria propagandística del Gobierno se alimenta de los excesos de la oposición.
Feijóo y Ayuso, el lastre que no se quita
Otra pata del análisis es la falta de liderazgo atractivo en la derecha. Feijóo, pese a ganar las elecciones en votos, no logra capitalizar el desgaste del Gobierno. Y Ayuso, cuyo estilo polariza, genera rechazo fuera de Madrid. "Fuera de Madrid nadie traga a Ayusita", es un lugar común que refleja una limitación estructural del PP. La combinación de exceso de confianza y falta de caras frescas puede estar convirtiendo al PSOE en "imbotable", como se dice en los corrillos: imposible de botar aunque la gestión económica sea mediocre.
El factor demográfico: ¿pucherazo con la Ley de Nietos?
Se menciona también la Ley de Nietos, que permitiría la regularización de 2,5 millones de descendientes de emigrantes, principalmente con derecho a voto. La cifra del 42% que maneja Tezanos como intención de voto al PSOE no es inocente. Se argumenta que el Gobierno retrasa las elecciones para que esta ley surta efecto y garantice un colchón de votos. Si es así, la derecha no lo está denunciando con la contundencia necesaria; al contrario, sus ataques dispersos solo logran que el debate se centre en lo judicial y no en el pucherazo administrativo.
La paradoja es evidente: cuanto más ruido judicial, más se moviliza la izquierda; cuanto más se confía la derecha en la victoria, más se le escapa. El dato que descoloca: pese a todos los escándalos y la imputación de un expresidente, la intención de voto al PSOE no se desploma. Algo está fallando en la estrategia de la oposición.