El hijo de Tom Brady, el 'Chad' que desató el lookmaxxing
Que un hijo te salga con más mandíbula que el padre tiene miga. La foto del hijo de Tom Brady circula como cohete, y no es para menos: para unos encarna el canon 'Chad', esa mezcla de mirada intensa y maxilar marcado que internet venera y parodia a partes iguales. Para otros, la imagen solo demuestra hasta dónde ha llegado la moda de medir la masculinidad por el hueso facial.
La foto que lo cambió todo
En cuestión de horas, la imagen se llenó de comparaciones. Hay quien lo ve con un aire de muñeco de Minecraft; otros señalan un parecido con Glenn Quagmire, el personaje de Padre de familia. La crítica no tardó en caer sobre el padre: a los 49 años, Tom Brady acumula reproches por un aspecto que algunos describen como de muñeco de cera, entre el maquillaje y los tratamientos faciales. Sus defensores contestan que, para la edad que tiene, está más que aceptable.
La sombra del lookmaxxing
La cuestión de fondo es otra: el lookmaxxing. Esa corriente de estética masculina que promete esculpir la mandíbula a base de ejercicio y rutina se ha llevado una parte del escarnio. Se la acusa de dejar caras 'de ardilla' por el exceso de trabajo en el hueso y de alimentar una obsesión por los rasgos que roza el ridículo.
A nadie se le escapa la moraleja final: si el padre y la madre son 'alfa' y guapos, la genética no garantiza que los hijos lo repitan. ¿Cuántos 'Chads' harán falta para que el canon se cuestione de una vez?