El juez Peinado envía a juicio a Begoña Gómez con pasaporte retenido y sin salir de España
El juez Juan Carlos Peinado ha dictado la apertura de juicio oral contra Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una resolución fechada este sábado. La decisión viene acompañada de medidas cautelares que cortan de raíz cualquier opción de fuga: retirada de todos los pasaportes, prohibición de expedir uno nuevo, veto a salir de España y la obligación de personarse cada quince días en el juzgado para firmar.
Medidas cautelares sin precedentes para la esposa del presidente
Las acusaciones populares, lideradas por la organización Hazte Oír, habían solicitado estas medidas. El juez las ha concedido íntegramente. Además, el caso cuenta con el respaldo de la Fiscalía Europea, lo que refuerza la solidez de las acusaciones. No es habitual que a un imputado se le retiren todos los pasaportes y se le impida salir del país, sobre todo en una fase anterior al juicio. La señal es clara: el magistrado considera que existe riesgo de fuga o de obstrucción a la justicia.
El debate sobre la imparcialidad del jurado popular
La decisión de que el juicio se celebre con jurado popular ha abierto un frente de dudas. ¿Se puede garantizar la imparcialidad de doce ciudadanos cuando el caso tiene una exposición mediática y política máxima? Las filtraciones y presiones externas son una amenaza real. En el análisis de los detalles del proceso, emerge la preocupación por la capacidad del sistema para aislar a los jurados de la continua cobertura informativa y de las tensiones partidistas. La pregunta sobre la imparcialidad del jurado no es menor cuando la televisión, la radio e internet bombardean con opiniones a diario.
Un juicio que marcará la legislatura
Con este auto, el juez Peinado da un paso firme hacia la celebración de un juicio que tendrá repercusiones políticas inevitables. Las medidas cautelares impuestas son tan severas como inusuales, y la sombra de la Fiscalía Europea otorga una capa extra de gravedad. Sin embargo, quedan preguntas abiertas: el jurado popular será sometido a una presión enorme, y no está claro cómo se blindará su independencia. Si se producen condenas, la reacción del aparato del Estado podría ser imprevisible. El proceso promete ser largo y con muchas aristas. De momento, Begoña Gómez tiene vetado el pasaporte y una cita quincenal con el juzgado.