La visita del Rey a Ceuta sigue sin fecha: estos son los motivos
La pregunta sobre cuándo pisará Felipe VI Ceuta circula entre la ironía y la geopolítica. No hay fecha, no hay anuncio, y el precedente inmediato tampoco ayuda: el anterior jefe del Estado solo visitó la ciudad autónoma una vez en todo su reinado. Un dato que pesa.
El asunto no es un mero trámite protocolario. Una presencia real en Ceuta se lee de inmediato en Rabat como un gesto de soberanía en un territorio reclamado por Marruecos. La cadena de vetos que algunos análisis dibujan incluye al Gobierno, a la Casa Real y a las monarquías vecinas, con el detalle de que ni siquiera el visto bueno interno es seguro.
La comparación con Valencia es inevitable tras la DANA. La comitiva real recibió barro y hostilidad, un anticipo del clima que muchos auguran en una visita a Ceuta. Hay quien sostiene que el Rey no debería ir para no perjudicar a los ceutíes, ante el riesgo de que Marruecos responda con un refuerzo de la presión migratoria sobre la frontera. La cifra de 50.000 se cita como advertencia, no como previsión oficial.
Mientras tanto, los plazos se responden con chistes: «cuando haya una regata», «cuando lo digan en Washington», «nunca». Detrás de la burla asoma una conclusión incómoda. La decisión está bloqueada por demasiados intereses cruzados como para esperar una solución ágil. Tarde o nunca, la encuesta se responde sola.