La puerta de salida de la Corona: ¿la abre el PSOE?
En las últimas horas ha ganado fuerza una tesis que incomoda a la Moncloa: que el PSOE está preparando las próximas elecciones generales como un plebiscito entre Monarquía y República. La jugada, según este planteamiento, tendría un doble objetivo: desactivar el discurso de la derecha y abrir la puerta a concesiones a Marruecos. Un sector del análisis ve en el movimiento la mano de intereses ajenos al país, con el PSOE como marioneta de un poder financiero global.
La tesis del plebiscito como estrategia
La idea de que la cita electoral se plantee en términos de régimen no es nueva, pero nunca había entrado en la agenda del partido en el Gobierno. Quienes defienden esta lectura recuerdan que ninguna institución ha quedado incólume en los últimos años, y que la Corona sería la última pieza de un tablero en descomposición. El cálculo sería demoledor para el centroderecha, obligado a defender una institución que ya no moviliza a su base.
En el extremo opuesto, hay quien interpreta el órdago como una cortina de humo. El PSOE no tendría proyecto propio, y el debate Monarquía-República serviría para ocultar la falta de agenda y el sometimiento a poderes externos. La sombra de Soros, una y otra vez invocada, apuntalaría esa lectura.
Un bulo que alimenta la desconfianza
Entre los datos que circulan destaca la afirmación de que el Rey lleva 20 años en el trono. La cifra, sin embargo, no cuadra con la cronología: Felipe VI fue proclamado en 2014. La imprecisión, difundida incluso en medios como la Cadena SER sin corrección posterior, se convierte en munición para los que sostienen que todo el relato institucional está viciado.
La conexión entre el plebiscito y la presión europea sobre el ahorro privado, encarnada en Von der Leyen, cierra el círculo en los análisis más detallados. Si esa concatenación es real, España se encamina a un otoño político caliente. Si es humo, el único beneficiario será el propio Sánchez, que convertirá la consulta sobre la Corona en una reelección plebiscitaria. El desenlace, a día de hoy, sigue sin responderse.