El arte de defender: adiós a Franco Baresi
Cerrar los ojos y visualizar el Milan de Arrigo Sacchi: una línea defensiva con Costacurta, Tassotti, Maldini y Baresi. Cuatro torres, salvo uno: el pequeño, 1,75 de estatura en un campo de gigantes. Ese tipo era Franco Baresi, fallecido este viernes 31 de julio a los 66 años tras varios días luchando contra graves problemas de salud.
El menor de la defensa, el más listo del partido
La estampa resume su fútbol: mientras los cuerpos imponían, él leía. Maradona, nada dado a los elogios, decía que era horroroso jugar contra Baresi, que el defensa ya sabía lo que iba a hacer antes de que el propio Maradona lo supiera. Anticipación, inteligencia y pierna firme: la defensa como demostración de talento.
Baresi debutó en el Milan siendo un adolescente y no hubo otra camiseta. Dos décadas después seguía allí, con el 6 a la espalda, capitán de un equipo que marcó una época. Disputó una final del mundo recién operado, un detalle que define su carácter.
Un fútbol que se apaga con sombras
La noticia ha disparado las reacciones, y no todas son de pura alabanza. Hay quien recuerda que aquel Milan fabuloso no solo brillaba por fútbol, y que la esperanza de vida de los futbolistas italianos de esa generación empieza a ser estadísticamente incómoda. No es el primero que cae antes de los 70, y no será el último, apuntan algunas lecturas.
Las sospechas de dopaje planean sobre la época, y se cruzan ahora con el respeto al futbolista. Se puede ser leyenda y, a la vez, dejar preguntas abiertas. La historia de Baresi no se puede contar sin la del Milan, y la del Milan de Sacchi no se puede contar sin sus sombras.
El dato que descoloca: el chico de 1,75 que compartía defensa con torres de 1,85 era el que mandaba. El fútbol de la anticipación se ha quedado sin su mejor maestro.