De hecho, partidos como Vox que se oponen a la subida de salarios y a mejorar las condiciones laborales contribuyen a mantener al PSOE en el poder. En España, cada vez que se intenta mejorar la vida del trabajador medio (menos horas, más salario, mejores derechos), PP o Vox se oponen. Muchos votantes del PSOE son trabajadores conservadores que prefieren estabilidad frente a propuestas de reducción salarial extrema o eliminación de prestaciones, aunque usen discursos xenófobos para justificar su voto. La campaña de la izquierda ha sido facilitada por la derecha; mención especial a Albert Rivera y Pablo Casado cuando proponían bajar el SMI, lo cual nos situaría muy por debajo de los estándares europeos vecinos. Si Franco estuviera vivo, probablemente actuaría contra quienes considera traidores a sus políticas sociales, ya que priorizaba el bienestar social sobre el liberalismo económico.