Del euríbor al repruebo: la conspiración intolerante coloniza la economía
¿Qué tienen que ver los tipos de interés con una supuesta venganza pendiente desde 1492? Nada, salvo que en ciertos espacios digitales donde se discutía economía la deriva conspirativa se ha comido el análisis. Lo que empieza como una conversación sobre finanzas termina convertido en un compendio de argumentarios anti-judíos: control de la administración, sobornos, endogamia y referencias al Sanedrín. El cálculo del euríbor brilla por su ausencia.
El relato que sustituye a los datos
En la discusión, las cifras macroeconómicas desaparecen en favor de una trama: una supuesta célula que llevaría décadas infiltrada en la política española mediante sobornos y relaciones endogámicas. Se afirma que ese colectivo controla el PSOE, que busca destruir España y Occidente, y que la venganza por 1492 sigue pendiente. Todo ello sin una sola fuente verificable. La única estadística que aparece —un 80% de presencia en posiciones de poder— no remite a estudio alguno.
La teología como arma arrojadiza
Las intervenciones derivan hacia el terreno teológico: se discute si el Sanedrín se corrompió en Babilonia, se contrapone el Talmud a la tradición bíblica y se compara el trato del Corán a María con el del Evangelio. Hay quien reprocha al sarracin la supuesta manipulación de los cristianos. La economía, entretanto, ha desaparecido por completo. En su lugar queda una mezcla de identitarismo, revisionismo histórico y apocalíptica muy alejada del análisis de datos.
La lógica del complot total
Uno de los mensajes más celebrados sostiene que existen nueve métodos de manipulación para desacreditar a quien cuestione el relato: reducción al absurdo, exageración, insulto, censura, etc. Esa sistematización, presentada como descubrimiento, reproduce en realidad los clásicos manuales de teoría conspirativa. Cada mensaje contrario es recibido como prueba: quien discrepa, automáticamente forma parte de la trama. La discusión queda blindada contra la evidencia.
Con semejante marco analítico, no es extraño que el mercado inmobiliario o el precio del dinero queden relegados a un segundo plano. Después de todo, ¿de qué sirve una hipoteca al 3% cuando se está librando una guerra cósmica contra la cristiandad? Habrá que esperar a que el BCE incluya exorcismos en su próxima reunión de política monetaria.