La denuncia de Belarra sobre Ceuta: ¿una guerra proxy en el Estrecho?
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha lanzado una acusación que ha encendido el debate geopolítico: según su tuit, Estados Unidos y Marruecos estarían intentando quedarse con Ceuta para controlar el Estrecho de Gibraltar. La declaración, realizada en plena crisis de Gaza, apunta a que los aliados de Washington creen que pueden actuar con impunidad. La pregunta es si esto es una simple provocación política o hay un trasfondo económico real.
El peaje del Estrecho: 500 millones que no se cobran
Un análisis citado en la discusión plantea un escenario tentador: con 100.000 buques al año y una tarifa media de 5.000 euros por barco, España podría recaudar 500 millones anuales por el paso del Estrecho. Pero el derecho internacional y la soberanía compartida con Marruecos y Gibraltar lo hacen inviable. La ironía es que, según se argumenta, si Marruecos contara con respaldo de EEUU, podría atreverse a cobrar o bloquear el paso a barcos chinos o rusos, algo que España no hace.
El precedente del Canal du Midi
La discusión recuerda un episodio histórico: cuando los franceses empezaron a pagar peajes por cruzar Gibraltar, construyeron el Canal du Midi, una obra de ingeniería que evitaba el paso por el estrecho. La moraleja es que el control del paso marítimo es una palanca económica de primer orden. Si Marruecos, respaldado por Washington, decidiera ejercer ese control, el coste para el comercio global sería enorme.
La acusación de Belarra puede parecer exagerada, pero el análisis económico subyacente no es descabellado. El Estrecho de Gibraltar es un punto estratégico que genera miles de millones en comercio, y quien lo controle tendrá una ventaja geopolítica decisiva. La cuestión es si España está dispuesta a defender su soberanía o si, como apuntan algunos análisis, se rinde antes de empezar.