Estoy de acuerdo en que en cierta medida se trata de una prueba diabólica por parte de Hacienda.
No obstante, y haciendo de abogado del Diablo, hay en esto una cuestión de orden:
Siendo las criptomonedas activos con valor que es obligatorio declarar, en el caso de una herencia o de haber acumulado gran patrimonio en criptos debido a grandes subidas, cualquiera podría alegar la pérdida o robo de las claves para evitar, de forma fraudulenta el pagar impuesto alguno por esas criptomonedas.
Por eso es tan importante la ddpecisión de declararlas o no.
Una vez que se declaran, la pérdida o robo de claves que no sea fácil de demostrar, puede conducir a un pleito con Hacienda de consecuencias devastadoras para el patrimonio personal o de los herederos si el valor de esas criptomonedas es muy elevado.