El hilo de Badalona se parte entre salida y acogida
Entre el 17 y el 18 de septiembre el hilo deja de discutir el local y se lía con otra cosa. Ya no se habla de calificaciones ni de papeles: ahora se cruzan dos consignas. Una pide que los desalojados vuelvan a su país. La otra responde con la misma frase, copiada y pegada una y otra vez, la de que quien lo pide se los lleve a su casa. En medio, alguien cambia la noticia, se incrustan dos tuits y el nombre de Albiol aparece tanto para bien como para mal.
Qué se ha sabido
Lo primero que hace el hilo al arrancar es cambiar la fuente.
Chapapote1 avisa de que ha sustituido el enlace original por otro «mejor redactado» y lo justifica: dice que la primera versión tenía lagunas. Deja el enlace de El Plural y repite los tres puntos que considera cerrados: el local no podía concederse como vivienda, no admitía empadronamiento y el ayuntamiento, sobre esa base, tenía poco margen. Añade una duda que no resuelve: qué opinan los vecinos con seis familias metidas en un negocio.
Sobre las familias,
recadero insiste en un matiz: dice que no eran ocupantes sin título, sino gente con contrato, y pide que no se les llame de otra manera.
En la misma tanda entra material de fuera. Alguien pega dos tuits —uno de la cuenta de Pedro Sánchez y otro de la de Óscar Puente— como contraste con el caso, y el hilo los usa para comparar coberturas.
Y las fechas: todo esto se escribe entre el
17 y el 18 de septiembre de 2026, con el temporal todavía reciente.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos bloques y no hay manera de juntarlos.
Un bloque pide salida. Que se les aloje fuera, que regresen a sus países, que no se les dé nada.
SIN PAGA lo resume en una línea y
toniguada lo argumenta: un país no tiene por qué hacerse cargo, dice, y remata con que quien tenga remordimientos «que se los lleve a su casa y costee sus gastos».
El otro bloque devuelve exactamente esa frase.
fueracensura y
CaCO3 la usan como réplica: si tanto te preocupa, alójalos tú. Es el mismo movimiento, repetido, hasta que deja de ser un argumento y pasa a ser un estribillo del hilo.
Entre los dos bloques hay una tercera posición, la de
jotace, que no pide expulsión sino intervención: sostiene que servicios sociales debería haber retirado a los menores en vez de dejarles criarse en un bajo, y que ninguna ayuda debería darse sin trabajo y vivienda acreditados. Lo formula sin matices.
A esa posición le responde
Ultramontano, y lo hace por el otro lado: pregunta por qué no se contempla la opción de no dar ayudas públicas a nadie y de no retirar hijos a nadie. Su tesis es que el Estado se limite a respetar las libertades básicas, incluida la propiedad privada, y que la caridad es cosa de los individuos.
Y en paralelo, un tramo del hilo se enzarza sobre Albiol.
Gonzalor le elogia.
Pa qué más le mete prisa por otro motivo: si no se pone las pilas, avisa, Aliança Catalana le puede mover la alcaldía.
Vini viene a verte responde con desdén a media conversación y
fueracensura cierra su intervención mandando a pasear a quien le discute.
Qué cambia respecto a antes
Se abandona la discusión técnica. El padrón y la calificación del local dejan de aparecer a partir del segundo día: nadie los usa ya para argumentar. Lo que entra es otra cosa. Primero, el eje salida-acogida, que se convierte en la línea que separa los mensajes. Segundo, la pelea por la figura de Albiol, que hasta ahora solo era el alcalde del desalojo y aquí empieza a ser también el político al que se le pide cuentas por su flanco derecho. Y tercero, el salto de escala: los tuits nacionales meten el caso de Artigues en una conversación que ya no es municipal.
Lo que no cambia es lo de siempre. Sigue sin aparecer qué pasó esa noche con los menores, ni si había recurso habitacional disponible, ni quién lo activó.