Unos seres humanos repletos de taras e instintos primitivos decidieron tener descendientes para calmar sus pensamientos: ego, envidia, vanidad... Usan a sus descendientes como herramienta de su hipocresía. Porque los descendientes son sus herramientas, y estos últimos, en vez de rebelarse ante la deuda que les hicieron pagar, prefieren hincar la rodilla con gran entusiasmo y lealtad ante las sombras que los proyectaron por pura sed ancestral. El niño lunar la imposición de nacer. Ya en Amazon.