Alquiler de literas a dos 'ayudantes' acaba en robo de 20.000 euros a un septuagenario
La Policía Nacional ha destapado un caso que ilustra los riesgos de la contratación informal de cuidados. Tres mujeres, que aparentaban ayudar en las tareas del hogar a un hombre de unos 70 años, le robaron más de 20.000 euros, le agredieron y le amenazaron de forma habitual. Según la información publicada, las sospechosas se alojaban en la vivienda de la víctima, a quien habían convencido para que les alquilara unas literas a cambio de su ayuda.
El septuagenario, sin familia cercana que le protegiera, se convirtió en blanco fácil. Las presuntas cuidadoras no solo vaciaron su cuenta, sino que también le propinaron insultos y violencia física hasta que la investigación policial logró sacar a la luz el entramado. El caso reabre el debate sobre la vulnerabilidad de los mayores que viven solos y la falta de controles en el empleo doméstico informal.
Detrás del suceso concreto, la discusión deriva hacia la inmigración y las pensiones, pero el núcleo económico es claro: el coste de una atención sociosanitaria regulada sigue siendo inaccesible para muchas familias. Mientras no existan alternativas asequibles y supervisadas, casos como este seguirán siendo un riesgo para la población mayor. La pregunta que queda en el aire es cuántos más están sin denunciar.