El milagro seminal que ningún ensayo respalda
¿Puede un fluido corporal curar una faringitis de dos meses? En la era del consumo responsable, la respuesta se ha buscado en la red antes que en la consulta del otorrino. El episodio que circula cuenta cómo, tras una práctica sexual, una garganta irritada y con sangre quedó como nueva. Ni tesis doctoral ni milagro: la faringitis crónica no se cura con este remedio, aunque el alivio temporal pueda confundir a más de uno.
¿Qué hay detrás de la falsa curación?
La composición del fluido es agua, mucinas, lípidos y proteínas, según la explicación técnica que ha circulado. Nada que sirva para regenerar una mucosa faríngea dañada. Lo que sí puede hacer un líquido denso y templado es lubricar la garganta, reducir la fricción al tragar y, con ello, enmascarar el dolor durante un rato. Un analgésico mecánico, no un antibiótico.
El riesgo de los remedios virales
El detalle que se pasa por alto es la faringitis de dos meses con expectoración sanguinolenta. Ese cuadro no se resuelve con creencias, sino con diagnóstico médico: detrás puede haber una infección que no remite o algo peor. La autoexperimentación es el nuevo entretenimiento en la red, y el consumo responsable debería empezar por no retrasar la visita al médico. Las burlas, que no son pocas, apuntan a que hasta el más ferviente defensor del remedio parece haberse olvidado de ello.
La tesis doctoral sobre el semen como antibiótico natural puede esperar. La otorrinolaringología, también. Pero mientras tanto, el consejo es gratis: si escupes sangre, cierra el navegador y abre la agenda del médico.