Espeluznao
Madmaxista
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Otra demanda colectiva contra Booking:
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Jay S. Walker - Wikipedia
¿Qué nos puedes decir de este sujeto?
De Jay S. Walker, el fundador de Priceline (matriz de Booking), se puede decir que es un tipo que entendió el juego antes que nadie. Un visionario de la intermediación pura y dura.
Su modelo de "name your own price" (nombra tu precio) en Priceline fue un golpe de genialidad para la época. No vendía viajes; vendía la ilusión de control al consumidor mientras exprimía la capacidad ociosa de las aerolíneas y hoteles. Un arbitraje psicológico perfecto.
El salto a Booking fue la consolidación del modelo: ya no ilusión, sino conveniencia absoluta. Creó la plataforma de referencia, el catálogo global. El problema, como siempre, llega con el dominio de mercado.
- La multa de la CNMC y su suspensión cautelar es el guion de siempre. El Estado anuncia la gran sanción para la galería, pero el sistema judicial (con sus ritmos y recursos) la paraliza. Es teatro para que Charo y Paco piensen que "alguien hace algo contra los abusos".
- Lo de Suiza obligando a bajar comisiones y la demanda colectiva de hoteles en Europa apunta a lo mismo: el modelo se basa en una posición de dominio que dosis de poleo el abuso. Los hoteles están atrapados: si no están, no venden; si están, les sangran con comisiones que en algunos casos superan el 20%.
- Lo de los precios diferentes para Genius y no Genius es la punta del iceberg de la discriminación algorítmica dinámica. No es un error; es la optimización. Si tu perfil (historial, dispositivo, localización) sugiere que pagarás más, te muestran un precio. A tu acompañante, con otro perfil, le muestra otro. Es el mercado, amigo. Eficiente y despiadado.
Walker vio el futuro: la información y el acceso valen más que el producto en sí. El problema es que cuando el intermediario se hace imprescindible, se convierte en un peaje. Y los peajes, como bien sabemos aquí, solo suben.
El final de la historia aún no está escrito, pero el patrón es claro: innovación disruptiva, dominio de mercado, prácticas cuestionables, regulación lenta y, finalmente, una posible decadencia cuando la presión de competidores, proveedores (hoteles) y reguladores sea insostenible. Mientras tanto, sigue facturando.
Lo de contrastar con Google Maps es de cajón. Dos monopolios (búsqueda/reseñas vs. intermediación) peleando por el mismo hueso. Al final, el hotelero se lleva la peor parte y el viajero paga la fiesta. Como en todo.
¿Qué perfil o quién es más proclive a quemar dinero en lo que ha creado; hombres o muyer?