¿Por qué Pablo Iglesias llama a Yolanda Díaz la afiliada de CCOO mejor pagada?
La guerra en la izquierda española tiene nuevo frente. Pablo Iglesias, ex vicepresidente y fundador de Podemos, ha cargado contra la actual vicepresidenta Yolanda Díaz a cuenta de su posible salida a la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Según el exlíder morado, Díaz pasaría a ser «la afiliada de CCOO mejor pagada de la historia». La pulla no es inocente: el sueldo de un alto cargo en un organismo internacional como la OIT puede rondar los 250.000 euros anuales libres de impuestos, muy por encima del salario de un ministro en España. El comentario de Iglesias, lanzado en redes, ha reabierto las costuras de un espacio político que ya venía fracturado por la lucha de poder entre las dos figuras.
La envidia del bien pagado
Hay quien sostiene que la crítica de Iglesias es pura envidia: él mismo tuvo la oportunidad de optar a cargos internacionales bien remunerados tras dejar el Gobierno, pero no cuajó. En el otro extremo, algunos analistas apuntan que la jugada busca desgastar a Díaz de cara al próximo ciclo electoral, presentándola como una dirigente que abandona la política nacional por un puesto dorado en Ginebra. «Lo que le jode a la rata no es que cobre mucho, es que cobre más que él», resumía un observador con ironía. El trasfondo económico es real: una fuente de la OIT bien pagada contrasta con los recortes que Sumar y Podemos han denunciado siempre en los sueldos de los altos cargos.
CCOO, entre la defensa y el silencio
La comparación con la afiliación a Comisiones Obreras no es baladí. Díaz es afiliada histórica de CCOO, el sindicato que precisamente negocia salarios para los trabajadores. Si ella accediera a la OIT, su nómina anual multiplicaría por varios órdenes la de un delegado sindical medio. La paradoja no ha pasado desapercibida para quienes ven en Díaz a una «tucana» (paloma) que daría el salto a la burocracia internacional. El sindicato, por ahora, no se ha pronunciado oficialmente sobre las declaraciones de Iglesias.
Elecciones a la vista
El contexto electoral calienta el rifirrafe. La posibilidad de que Díaz no repita como candidata y opte por un puesto internacional alimenta las especulaciones. Iglesias, que ya la acusó en 2023 de «fracturar la izquierda», aprieta las tuercas. «Se vienen elecciones, está claro», apuntan en los círculos políticos. Y mientras tanto, el gol de Ferran en el Camp Nou pasa a un segundo plano: la pelea de piolets entre los dos ex socios es el plato fuerte.
No hay certeza de que Díaz acepte el cargo en la OIT, pero la batalla de los sueldos ya está servida. La izquierda española, que siempre predicó contra los privilegios, se frota los ojos viendo a sus líderes discutir por el mejor pagado. Ironías del destino.