¿Qué harían los famosos si nunca hubieran sido famosos?
La pregunta es recurrente: ¿qué habría sido de Kurt Cobain sin el éxito de «Smells Like Teen Spirit»? La respuesta, según las especulaciones más difundidas, es que probablemente estaría reponiendo estanterías en un Walmart o friendo patatas en un McDonald's. La fama, como la lotería, convierte a personas corrientes en iconos, pero ¿y si el billete no hubiera salido premiado?
La lotería de la fama
La fama es un juego de azar. No siempre el más talentoso llega a la cima, sino el que está en el momento adecuado. Por eso, la pregunta de qué harían los famosos si no lo fueran no es trivial: revela cuánto hay de suerte en el éxito. En el caso de Kurt Cobain, se especula que habría acabado como conserje o reponedor, rotando trabajos precarios. Will Smith, sin su carisma, habría sido dependiente en una gran superficie. Henry Cavill, en cambio, habría sido ingeniero en Silicon Valley, según algunas hipótesis.
Ejemplos que invitan a la ironía
Antonio Resines, sin su carrera actoral, habría estado sirviendo cañas en un bar. Whoopi Goldberg, sin su talento cómico, habría sido señora de la limpieza. Estas especulaciones, aunque humorísticas, apuntan a una verdad incómoda: la mayoría de los famosos, sin el golpe de suerte, habrían llevado vidas anónimas y trabajos de baja cualificación. La ironía es que muchos de ellos, precisamente por su fama, ahora desprecian esos empleos que habrían sido su destino alternativo.
Quizás la próxima vez que veas a un famoso en la tele, pienses que a dos metros de él, en la cola del paro, está su versión alternativa. La fama es una lotería, y como toda lotería, deja más perdedores que ganadores.