¿Por qué el pan del supermercado sabe a neumático?
Si alguna vez has mordido una barra de supermercado y has sentido que masticabas un chicle con sabor a cartón, no estás solo. La queja es unánime: el pan industrial ha perdido toda calidad. Pero no es nostalgia ochentera: hay razones industriales y, según algunos, hasta maquiavélicas.
Sin embargo, no todo está perdido. Los consumidores más veteranos señalan excepciones: la barra campesina de Mercadona, que además aguanta más de un día sin volverse piedra, y el 'Pan de la abuela' de Carrefour a 1,49 €. También la chapata mini de Aldi, aunque siempre se acaba. Pero el resto, advierten, es para olvidar.
La solución definitiva, como apuntan muchos, es hacer pan en casa con harina de calidad y masa madre. Es la única manera de asegurarse un producto que no sepa a pesticida, como describe gráficamente un afectado. Y para los que creen en conspiraciones globales, que sepan que en Alemania el pan sigue siendo excelente, incluso en el mismo Aldi.
Así que ya sabes: si quieres pan de verdad, o te haces panadero o te conformas con un chicle con corteza. Las élites satánicas, si existen, al menos dejan hacer buen pan en Baviera.