Pan integral: menos calórico o solo menos real
¿Por qué las mujeres que hacen dieta cambian el pan blanco por el integral si las calorías son casi las mismas? La pregunta tiene miga. El pan integral contiene básicamente la misma
energía por cada 100 gramos que el blanco. Lo que cambia es otra cosa: la fibra y la velocidad a la que el cuerpo absorbe el azúcar.
El falso integral de harina refinada con salvado
Una parte significativa del pan etiquetado como integral está elaborado con harina refinada a la que se añade un 5% de salvado para dar color y textura. O sea, harina blanca con disfraz. La normativa mencionada en el análisis ha obligado a algunos fabricantes a redefinir sus productos, pero sigue habiendo quien vende humo (y salvado) como pan saludable.
Sacia más, pero no hace milagros
Donde el integral gana puntos es en el índice glucémico: eleva menos la glucosa y sacia un poco más. Eso puede ayudar a comer menos en la siguiente comida, pero no convierte al pan en un alimento adelgazante. De hecho, algunos productos integrales del mercado superan en calorías a sus versiones refinadas.
La conclusión es sencilla: si adelgazar depende de dejar el pan, da igual el color. La única dieta que seguro funciona es la del fabricante: vender salvado a precio de oro. La cesta adelgaza; tu cartera, también.