César Vidal y el parón estival de 'Despegamos'
La coherencia no es lo que preside el último misterio radiofónico. El programa 'Despegamos', el espacio insignia de César Vidal, ha desaparecido de la oferta en abierto, y la explicación más repetida tiene nombre de mes: agosto.
El comunicador, conocido por ironizar sobre las fiestas y vacaciones de los españoles, se toma cada verano un descanso que algunos cifran en tres meses. Un parón que choca con su propio discurso sobre la productividad y el esfuerzo.
Un agosto de reposiciones
No es una novedad: todos los años el programa se sustituye por refritos o programas temáticos grabados. Lo que ha levantado más ampollas esta vez es el silencio en abierto y la sospecha de que los viernes la emisión llega incompleta salvo pago. Entre tanto, circulan acusaciones de deudas con Hacienda que nadie ha desmentido oficialmente.
Libros, lenguas y credibilidad
Quienes han seguido la trayectoria intelectual de Vidal recuerdan que presume de dominar sánscrito y griego antiguo, pero usaba un traductor automático para sus post en inglés. Y sobre su producción literaria, los lectores de su historia del Sarracin destacan que repite las fuentes teológicas sin crítica historiográfica. Aun así, la leyenda de que escribe cinco libros durante el verano sigue viva.
Si el patrón se repite, 'Despegamos' volverá en septiembre. Pero con la sombra de Hacienda y las dudas sobre el método, el regreso podría ser más ruidoso de lo habitual.