La 'repentinitis' que nadie diagnostica: el bulo que conecta vacunas, IA y caídas súbitas
Un término inventado —‘repentinitis’— ha empezado a circular en foros y redes como supuesta consecuencia de las vacunas de ARNm. Según la teoría, los viales contendrían rGO (óxido de grafeno reducido) en concentraciones variables: unas dosis serían placebo, otras llevarían carga suficiente para provocar una parada cardiaca fulminante en siete segundos. La intención ulterior, se afirma, sería conectar cerebros humanos a una inteligencia artificial mediante microondas.
No hay ni un solo estudio clínico que respalde estas afirmaciones. La OMS, la EMA y las agencias nacionales de medicamento han desmentido cualquier presencia de rGO en las vacunas autorizadas. Sin embargo, el término ‘repentinitis’ se ha viralizado en ciertos círculos como explicación a muertes súbitas no aclaradas, alimentando un relato que mezcla ciencia ficción —con ecos de ‘Ghost in the Shell’— y desconfianza institucional.
La ironía ha sido rápida: algunos usuarios bautizaron como ‘repentinitis’ a un simple pedo inesperado o a la diarrea repentina. Lo que empezó como un bulo sombrío se ha convertido en meme, pero el sustrato de desinformación persiste. Mientras, Elon Musk es mencionado como posible agitador del tema, aunque sin pruebas.
La pregunta queda abierta: ¿cuánto puede extenderse un término sin base científica cuando la desconfianza en las autoridades es alta? La ‘repentinitis’ es hoy un caso de libro sobre cómo se construye un mito moderno.