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Series madmaxistas poco conocidas: canceladas antes del final
Terra Nova costó más de un millón de dólares por capítulo y cuatro veces esa cantidad en el episodio piloto. Duró una sola temporada. El dato resume mejor que cualquier teoría lo que le ocurre al género postapocalíptico cuando aterriza en televisión: cuanto más ambicioso es el decorado, antes llega la cancelación. De esa contradicción ha salido un catálogo de series madmaxistas poco conocidas, algunas enterradas a los pocos episodios y otras vueltas a poner en circulación años después por puro boca a boca.
Los dos títulos que abren casi cualquier lista son Revolution y Jericho. La primera se estrenó en 2012 con una premisa mil veces vista: un apagón global dejó al mundo sin electricidad 15 años atrás y un grupo de ciudadanos intenta averiguar la causa mientras el territorio se ha fragmentado en milicias y gobiernos de facto. Jericho, de 2006, llegó antes y por otra puerta: una nube de hongo nuclear aparece en el horizonte y los habitantes de un pueblo de Kansas sospechan que pueden ser los últimos estadounidenses con vida. A partir de ahí, reconstrucción, secretos y vecinos que no son lo que parecen.
¿Por qué cancelan casi todas las series postapocalípticas?
Por dinero, y no hay mucho más que rascar. El argumento que se repite es presupuestario: recrear un mundo devastado es caro, así que la producción se encierra en decorados limitados —un barco, un pueblo, un campamento— y el guion dura exactamente lo que tarda en cerrarse la intriga principal. Terra Nova, con Steven Spielberg como productor, arrancó con datos que no eran buenos pero tampoco catastróficos, y aun así resultaba cara de sostener; la cortaron dejándolo todo abierto para una segunda temporada que nunca llegó.
Jericho corrió otra suerte. La cancelación provocó tal avalancha de peticiones que la cadena rodó una segunda temporada, más corta y apresurada, que tampoco terminó de cerrar nada. Hay quien sostiene que existen dos finales distintos y ninguno resuelve el asunto. Revolution no tuvo rescate: se quedó a medias. El patrón se repite tanto que ya forma parte de la experiencia de ver el género.
Realismo frente a espectáculo: de Hijos de los hombres a Mad Max
Cuando el aficionado busca verosimilitud, la referencia no es televisiva. Los títulos que más se citan como retrato plausible de un colapso son Hijos de los hombres y La carretera; el resto oscila entre lo deliberadamente exagerado y el producto insípido. Mad Max funciona como icono estético, no como simulación, y ahí nadie discute. Detrás de casi todo el subgénero se sitúa además una novela, El cartero, de David Brin, convertida en texto de cabecera del que beben las distopías de reconstrucción.
De ahí sale también la queja más repetida sobre las producciones actuales: que las series de hace más de diez años toleraban mejor el paso del tiempo que las de ahora, a las que una parte del público atribuye un tono militante que les resta credibilidad. Es una valoración ideológica, no una medición de audiencias, y conviene tomarla como lo que es: una preferencia de consumo, no un dato.
To the Lake, Years and Years y Estación 11: el giro internacional
Fuera del circuito estadounidense hay material interesante. To the Lake, producción rusa disponible en Netflix, arranca con una huida de Moscú cuando la ciudad se cae a pedazos; los primeros capítulos se hacen cuesta arriba, pero a partir de la salida de la capital la cosa cambia. Se recomienda verla en versión original subtitulada. Years and Years, seis episodios de una hora, es otra cosa: un colapso gradual, sin apocalipsis de manual, que proyecta cómo será el mundo en la siguiente década y resulta incómodo precisamente por lo cerca que queda.
Más cerca del colapso clásico está Estación 11, miniserie de diez capítulos de la que en el momento de la conversación se habían emitido siete. Veinte años después de una gripe mortal, un grupo de actores recorre los pueblos representando a Shakespeare. No hay bandas de motoristas ni persecuciones: el drama es la cultura intentando sobrevivir a la intemperie.
La lista se completa con nombres que van del Cretácico a la gripe: Terra Nova y su colonia humana entre dinosaurios, Black Summer y su segunda tanda de zombis, El Colapso, Z Nation como entretenimiento de bajo presupuesto, Into the night, The Leftovers, Los 100, que empieza fuerte y se diluye, Colony o Falling Skies.
Las películas de colapso que se siguen recomendando
En cine pesa más el clásico que la novedad. El último hombre sobre la tierra, con Vincent Price; El último hombre vivo, con Charlton Heston; y Cuando el destino nos alcance, que sigue funcionando como advertencia. También se rescatan títulos pequeños y poco vistos: The Divide, Embers, Here Alone, The Day, Las últimas horas o la japonesa Exterminio, de 1980, en la que todo empieza con una gripe. Y una producción francesa muy corta que juega bien con la tensión, aunque su desenlace decepciona a buena parte de quien la defiende.
Con semejante historial de cancelaciones, sorprende que el género siga produciéndose y que cada temporada aparezca un título nuevo dispuesto a quedarse a mitad de camino. ¿Tiene sentido seguir empezando series que nadie va a terminar?
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«El problema de las series Madmaxistas es su presupuesto. Al ser escaso necesitan ambientarla en lugares limitados (un barco, un pueblo, etc...). El guión les dura lo que tarden en cerrar la intriga.»
— FeministoDeIzquierdas · presupuesto y guiones del género
«Yo creo que la producción filmica mas realista que se ha hecho de un mundo apocalíptico es por un lado hijos de los hombres y por otra la de the road.»
— eltonelero · realismo frente a espectáculo
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
El género muere por presupuesto y cancelaciones45%
Solo Hijos de los hombres y La carretera son realistas30%
Las producciones actuales están más cargadas de ideología25%
📌 DATOS
Terra Nova costó más de un millón de dólares por capítulo y cuatro veces esa cifra en el episodio piloto
Revolution sitúa el apagón global 15 años antes del arranque de su trama
Jericho emitió una segunda temporada tras la presión de los seguidores, sin cerrar la historia
Estación 11 es una miniserie de 10 capítulos, con 7 emitidos al tiempo de la discusión
Years and Years son seis episodios de una hora
📅 EVOLUCIÓN
1980Se estrena la película japonesa Exterminio, cuyo detonante es una gripe
2006Jericho plantea un pueblo de Kansas superviviente tras una explosión nuclear
2011Terra Nova emite una única temporada y se cancela con la trama abierta
2012Revolution estrena su apagón global y la búsqueda de su causa
2019Years and Years retrata un colapso gradual en seis episodios de una hora
2020La calma que viene después sitúa a una joven escondida en un Hong Kong arrasado por un tsunami
✓El desarrollo del argumento presupuestario: por qué los decorados cerrados condenan al género a guiones que se agotan con la intriga principal
✓El detalle de la temporada extra que los seguidores de Jericho arrancaron a la cadena y de los dos finales alternativos que circulan
✓La lista de títulos rusos, franceses, japoneses y clásicos que no aparecen en las recomendaciones habituales de las plataformas
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