No he dicho que sea solo consecuencia del liberalismo, de hecho he dicho que ya en la edad de piedra había avances técnicos (muy anterior al pensamiento liberal).
Y sin duda el renacentismo es un antecedente para el surgimiento del pensamiento ilustrado, pero es el pensamiento ilustrado el que profundiza en cómo deben ser las nuevas leyes, cómo se puede crear la riqueza y mejorar, por eso me centro en esas ideas de referencia.
La Riqueza de las Naciones fue publicada en 1.776, Adam Smith ya tenía 53 años, la revolución industrial estaba empezando en Inglaterra entonces. Es decir, este pensador, se perdió casi todos los avances de la revolución industrial pero describió casi perfectamente qué era lo que motivaba los avances que se habrían de producir un poco más adelante y a toda velocidad. Muchas de uus ideas a las que nos referimos como clásicas, están de pasmosa actualidad.
Os invito a leer el ejemplo de la fábrica de alfileres de Adam Smith, veréis que es un trabajo descriptivo de algo que ya ocurría, él solo lo plasma en el papel como ejemplo de generación de riqueza:
"Tomemos como ejemplo una manufactura de poca importancia, pero a cuya división del trabajo se ha hecho muchas veces referencia: la de fabricar alfileres. Un obrero que no haya sido adiestrado en esa clase de tarea (convertida por virtud de la división del trabajo en un oficio nuevo) y que no esté acostumbrado a manejar la maquinaria que en él se utiliza (cuya invención ha derivado, probablemente, de la división del trabajo), por más que trabaje, apenas podría hacer un alfiler al día, y desde luego no podría confeccionar más de veinte. Pero dada la manera como se practica hoy día la fabricación de ‘alfileres, no sólo la fabricación misma constituye un oficio aparte, sino que está dividida en varios ramos, la mayor parte de los cuales también constituyen otros tantos oficios distintos.
Un obrero estira el alambre, otro lo endereza, un tercero lo va cortando en trozos iguales, un cuarto hace la punta, un quinto obrero está ocupado en limar el extremo donde se va a colocar la cabeza: a su vez la confección de la cabeza requiere dos o tres operaciones distintas: fijarla es un trabajo especial, esmaltar los alfileres, otro, y todavía es un oficio distinto colocarlos en el papel. En fin, el importante trabajo de hacer un alfiler queda dividido de esta manera en unas dieciocho operaciones distintas, las cuales son desempeñadas en algunas fábricas por otros tantos obreros diferentes, aunque en otras un solo hombre desempeñe a veces dos o tres operaciones.
He visto una pequeña fábrica de esta especie que no empleaba más que diez obreros, donde, por consiguiente, algunos de ellos tenían a su cargo dos o tres operaciones. Pero a pesar de que eran pobres y, -por lo tanto, no estaban bien provistos de la maquinaria debida, podían, cuando se esforzaban, hacer entre todos, diariamente, unas doce libras de alfileres. En cada libra había más de cuatro mil alfileres de tamaño mediano. Por consiguiente, estas diez personas podían hacer cada día, en conjunto, más de cuarenta y ocho mil alfileres, cuya cantidad, dividida entre diez, correspondería a cuatro mil ochocientas por persona. En cambio si cada uno hubiera trabajado separada e independientemente, y ninguno hubiera sido adiestrado en esa clase de tarea, es seguro que no hubiera podido hacer veinte, o, tal vez, ni un solo alfiler al día; es decir, seguramente no hubiera podido hacer la doscientas cuarentava parte, tal vez ni la cuatro-mil-ochocientos-ava parte de lo que son capaces de confeccionar en la actualidad gracias a la división y combinación de las diferentes operaciones en forma conveniente."