El Espinar y San Rafael, la zona con más multas de España: ¿seguridad o negocio?
¿Qué se esconde detrás de la fama de El Espinar y San Rafael como los municipios con más multas de tráfico de España? Los conductores que pasan por el peaje de Guadarrama tienen clara la respuesta: no es seguridad vial, es recaudación. Dos cuarteles de la Guardia Civil de Tráfico, controles constantes y una interpretación discutible de los test de drogas dibujan un escenario que muchos califican de acoso.
El argumento de fondo se sustenta en datos concretos. La mitad de las sanciones, según los testimonios, se imponen por llevar una navaja para coger setas. La otra mitad, por dar positivo en THC, un compuesto que se detecta semanas después del consumo. Un estudio portugués citado en la misma conversación explica la arbitrariedad: si el límite fuese de 1 ng/ml, el 67 % de los conductores serían procesados; con 3 ng/ml, solo el 26 %. La línea entre delincuente y ciudadano es una cuestión de umbral, no de peligrosidad.
Las denuncias paralelas
La conversación deriva, como no podía ser menos, hacia el urbanismo. En Los Ángeles de San Rafael, las acusaciones de licencias sobre suelo no urbanizable, la contaminación del río Moros y una presa que la normativa europea pondría en entredicho convierten el acoso vial en una anécdota más de la zona. La sospecha: que la multa fácil sea el complemento perfecto para un negocio que no levanta cabeza.
De vuelta al asunto principal, la pregunta es si la administración está recaudando o protegiendo. Los datos del estudio portugués no son una opinión, son un experimento natural que debería hacer reflexionar a quienes fijan los umbrales. Mientras tanto, los conductores segovianos —y los de paso— siguen pagando la novatada de una de las carreteras más multadas de España. Ironías del destino: si llevas navaja para setas, quizá lo más prudente sea dejarla en casa. Y si has fumado algo en las últimas dos semanas, hazte a la idea de que la multa llegará, pase lo que pase.