Los derechos humanos centran los debates del foro en torno a la seguridad, la migración forzada y la disidencia política.
El foro reúne debates sobre derechos humanos en contextos muy distintos, desde las leyes de excepción de Bukele frente a las maras hasta la situación de los exmusulmanes en España, pasando por Venezuela, Irán, Rusia, Ucrania, Cuba o Corea del Norte. Los hilos más recientes, de agosto y octubre de 2025, abordan las detenciones sin condena y el uso de tatuajes como prueba en El Salvador, y la apostasía del islam sin red de apoyo. Los más antiguos se remontan a 2012, con la celebración de los cincuenta años de la revolución cubana y el apoyo constitucional del 97%.
Se repiten preguntas sobre la autoría de las muertes violentas, la respuesta institucional ante crisis como la venezolana, con tasas de homicidios y desabastecimiento, o las detenciones sin condena en El Salvador. No hay acuerdo sobre el apoyo constitucional en Cuba, la vivienda gratuita en Corea del Norte o la regulación de la prostitución. Se manejan cifras de desapariciones, deportaciones de niños ucranianos, opositores rusos asesinados y muertes bajo el chavismo.
A lo largo del tiempo el foco ha ido cambiando: de los grandes relatos políticos, como el bloqueo a Cuba o el respaldo internacional a Australia, a casos concretos de violencia, desapariciones y represión. Venezuela aparece en varios momentos, con tasas de homicidios que llegan a 82 por cada 100.000 habitantes y cerca de 330.000 muertes violentas bajo el chavismo. También se discuten las deportaciones de niños ucranianos a Rusia, con más de 7.000 casos y solo 51 retornos, y los relatos de violaciones y embarazos forzados bajo ocupación rusa.
Las posturas enfrentadas son visibles: unos defienden las políticas de seguridad de Bukele y otros denuncian abusos; hay quienes sostienen que Corea del Norte asigna viviendas gratis sin hipotecas y quienes dudan de la equidad y las condiciones de vida. El choque entre abolicionistas y trabajadoras sexuales en Barcelona, con un proyecto de ley que divide al gobierno, muestra que no hay acuerdo sobre prohibir o regular. En Irán, el caso de la joven devuelta desde Turquía y la atribución de su decapitación a su marido y hermano generan indignación y escepticismo.
Los datos que se manejan incluyen las 20.000 denuncias de niños desaparecidos al año en España, las 23.407 muertes violentas estimadas en Venezuela en 2018, con una tasa de 81,4 por cada 100.000 habitantes, y los 185 de los 192 países de la ONU que votaron a favor de poner fin al bloqueo. También se cita que el 83 por ciento de la población respaldaba la postura del gobierno australiano en un sondeo de News Corp. La lista de opositores rusos asesinados o envenenados, como Navalny, Politkóvskaya, Litvinenko o Nemtsov, sigue creciendo y alimenta el debate sobre la autoría y la respuesta institucional.