Ciudadano 0
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Hace ya bastantes años, hice acopio de cierta cantidad de psicofarmacos con la idea de intentar suicidarme. Como por aquel entonces acudia regularmente a la consulta de un psiquiatra, no me resulto dificil reunir varias cajas de tranquilizantes y antidepresivos. Pero nunca llegue a planearlo hasta el extremo de elegir el momento concreto. Era simplemente una posibilidad que queria dejar abierta, y aunque pueda resultar paradojico o incluso absurdo, me ayudo en cierta forma a continuar viviendo.
Que se yo, creo que la idea del quitarse la vida es probablemente la mas lucida que haya tenido en toda mi vida. Lo que me ha permitido incluso conservar todavia un cierto grado de cordura.
Pero para plantearse semejante idea, resulta por supuesto logico y consecuente plantearse tambien el metodo.
En mi caso, siempre he pensado que el de la ingesta masiva de pastillas seria por lo tanto el mas apropiado debido a mi cobardia caracteristica y falta de valor para optar por otras opciones mas drasticas. El problema esta en que este metodo aunque pueda resultar quizas mas comodo, y permite la posibilidad de poderse echar atras con mayor margen, tambien suele ser uno de los mas imprecisos. Hay quien la palma sin darse ni cuenta quedandose placidamente dormido, y quien por contra lo hace entre terribles espamos y convulsiones (me viene a la memoria el personaje de Eduardo Noriega en "Abre los ojos", por ejemplo).
Seguramente el mas rapido y efectivo sea el de pegarse un tiro, pero claro, hay que conseguir un arma y luego ponerse ante semejante tesitura, intoxicarse el cañon del arma no debe de ser cuestion baladi.
Y me viene a la memoria el caso de Blesa, pegandose un tiro en el pecho con la escopeta. Un tipo que tras actuar de forma poco escrupulosa, al final de su vida supo dejar este mundo como todo un señor.
Que se yo, creo que la idea del quitarse la vida es probablemente la mas lucida que haya tenido en toda mi vida. Lo que me ha permitido incluso conservar todavia un cierto grado de cordura.
Pero para plantearse semejante idea, resulta por supuesto logico y consecuente plantearse tambien el metodo.
En mi caso, siempre he pensado que el de la ingesta masiva de pastillas seria por lo tanto el mas apropiado debido a mi cobardia caracteristica y falta de valor para optar por otras opciones mas drasticas. El problema esta en que este metodo aunque pueda resultar quizas mas comodo, y permite la posibilidad de poderse echar atras con mayor margen, tambien suele ser uno de los mas imprecisos. Hay quien la palma sin darse ni cuenta quedandose placidamente dormido, y quien por contra lo hace entre terribles espamos y convulsiones (me viene a la memoria el personaje de Eduardo Noriega en "Abre los ojos", por ejemplo).
Seguramente el mas rapido y efectivo sea el de pegarse un tiro, pero claro, hay que conseguir un arma y luego ponerse ante semejante tesitura, intoxicarse el cañon del arma no debe de ser cuestion baladi.
Y me viene a la memoria el caso de Blesa, pegandose un tiro en el pecho con la escopeta. Un tipo que tras actuar de forma poco escrupulosa, al final de su vida supo dejar este mundo como todo un señor.
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