Padre_Karras
Madmaxista
Si, al parecer se cumplen tus "peticiones" de cara a la nueva vida que empieza. Pero normalmente son peticiones no espirituales, claro: Tienen que ver con lo mundano, porque al fin y al cabo vuelves al mundo.
El caso es que esas peticiones, que suelen ser experiencias nuevas que no has vivido antes y por las que te sientes atraido porque piensas que ye van a hacer feliz, están destinadas a fracasar a la larga o a la corta.
Si por ejemplo tu pides en una vida ser rico, seguramente lo serás. De hecho no podrás evitar serlo, te será muy fácil conseguir dinero.... pero eso no te hará feliz. De hecho será una fuente de problemas hasta el punto de, en algún momento, acabar aborreciendo las riquezas y bienes materiales. Se trata de eso, de aleccionarte a base de palos.
Por ejemplo, puedes elegir ser muy atractivo/a para tener éxito con el sesso contrario, pero una vez vivas eso no será como te imaginas y no te ocasionará más que problemas y efectos colaterales desastrosos. Va de ese palo la cosa.
Se trata de escarmentarnos con este mundo material y de los sentidos. Vida tras vida.
Supongo que vida tras vida lo acabamos probando todo hasta que el escarmiento es ya total y acabamos descubriendo que hay que enfocar nuestra existencia a lo espiritual, que es de lo que se trata al final ya que es lo único que nos dará la felicidad verdadera...... pero hasta llegar a eso hay que darse infinidad de golpes.
Cuando empiezas una vida no recuerdas nada de las anteriores. Partes de cero.... peeeero hay una carga kármica que ejerce una inercia en tu vida. Esa inercia kármica es una suma invisible de los impactos que han tenido en tu ser las experiencias y acciones anteriores que has tenido. No eres consciente de esa influencia subterránea pero está ahí siempre manifestándose y dirigiéndote de alguna manera sin ser consciente de ello.
En mi caso, por ejemplo, la más fuerte que noto y ya tengo clara por lo evidente, es la de mi virginidad.
Haga lo que haga no voy a evitar ser virgen. Tengo que serlo quiera o no. Y el caso es que mis circunstancias me facilitarían mucho dejar de serlo: Me siento MUY atraido por la belleza femenina, soy atractivo fisicamente, tengo dinero, puedo ser encantador si quiero... Podría estar cada dia con una chica diferente si quisiera, en serio, pero hay algo que me frena. Una fuerza enorme contra la que me es imposible luchar.
Antes no lo entendía. No lo aceptaba, y sufría, claro. Siempre pasaba algo que me impedía llegar a "eso"... hasta que lo entendí todo. Estaba escrito a fuego en algún sitio que no podía pasar esa dosis de poleo.
Ahora se que es por autoprotección principalmente. Abandonarme a ese mundo me traería muchos problemas y me alejaría del camino espiritual que estoy a punto de culminar. Se que en esta, mi última vida, tengo que conseguir la iluminación después de innumerables vidas sufriendo con múltiples experiencias y vicisitudes, y nada puede ser obstáculo que me desvíe de ello. En esta vida me la juego de verdad. No puedo desviarme de mi camino con cosas que generan tanto apego y pasión, que son las cosas que más te agitan interiormente.
La santidad solo se puede obtener en un contexto de paz y quietud. Silencio y soledad
Por ahí van los tiros, llabiegu, para que te hagas una idea.
Se llama gaiidad. De nada.
Una cuestión que me extraña que nadie te haya preguntado: ¿Y los gaies entonces pueden ser elegidos?
No se han contaminado con flujos femeninos que es lo importante. [...] A lo mejor la clave es esa. ¿ Son gaies los 144000 ?
Última edición: