Los principios de igualdad y desarrollo de la voluntad individual en un marco de libre mercado, no lo son si un "capaz" empieza de cero (o de menos 100), mientras que un "incapaz" empieza desde +100 (gracias al capital del tipo que sea, heredado).
Tienes razón. Y deberíamos hacer algo también con los que nacen guapos, que tienen más ventaja a la hora de encontrar pareja para aparearse. Es más, los que nacen inteligentes tienen ventaja sobre los que nacen simple, habría que lobotimizarlos un poco... y no digmaos los que nacen con 2 piernas y 2 brazos, que tienen ventaja sobre muchos que nacen con malformaciones... habría que hacer algo al respecto.
Aunque comprendo tu discurso, la igualdad no es algo natural, e intentar conseguirla, en mi opinión, sólo llevará a guerras y sufrimiento, porque aunque se repartiese todo equitativamente, por propia naturaleza, se acabaría de nuevo acumulando la riqueza en montones mayoritariamente en manos de pocos. Eso ocurre porque hay algunos que están dispuestos a buscar la acumulación, y hay otros que no; de la misma forma que los hay que quieren mandar y otros que quieren obedecer porque no quieren tener responsabilidad mandando e, incluso, no quieren tener responsabilidad sobre sí mismos y delegan en otros sus decisiones.
La igualdad material sólo la conseguiremos mediante la automatización, tecnología. Cuando todo lo material necesario para la vida, el confort y el disfrute sea fácil de conseguir, porque las máquinas trabajen para nosotros. Pero incluso en esa etapa de nuestra civilización habrá algunos con más poder y más recursos que otros, porque siempre existirán aquellos que querrán disponer de más cosas para llevar a cabo sus planes, los cuales pueden ser malévolos como imponer su ideología sobre los demás, o benévolos, como por ejemplo conquistar otro planeta y llevar la vida a otros mundos.
Pero dejando a un lado la especulación sobre el futuro, la propiedad privada es un derecho natural de cualquier ser viviente. Hasta los animales la comprenden. Mi cortesana sabe que sus muñecos son suyos, y no deja que nadie se los arrebate. Todo ser vivo defiende aquello que le pertenece, es la naturaleza. El estado puede pretender adueñarse de aquello que no le pertenece en cierta medida, pero si pretende adueñarse de las herencias, es como declarar que los ciudadanos no son seres humanos libres, sino esclavos del estado; es como decir que los ciudadanos pertenecen al estado. Y yo me rebelo contra eso. Lo que es mío es mío, yo no pertenezco a nadie. Y si me sale de la punta de la banana dejar en herencia a mis descendientes lo que en esta vida me ha costado conseguir, nadie tiene derecho a arrebatarme esa capacidad. Y quien lo intente se las verá conmigo. Si el país en el que vivo incauta las herencias, lo venderé todo y me iré a otro, y que le den por pandero. YO NO SOY ESCLAVO DE NADIE.
Igual que no nos podemos imaginar cortarle una pierna a los que nacen con dos piernas, para igualarlos a los que nacen cojis, no deberíamos imaginarnos la confiscación de las herencias para igualar económicamente a todos. Lo que tiene que hacer el estado es generar riqueza para que no haya pobres y por tanto nadie nazca pobre. Es decir, en vez de igualar moliendo a los que tienen algo, igualar beneficiando a los que no tienen nada.