Pablo Gil dice que todo el proceso inflacionista se debe al incremento de la masa monetaria, J. L. Cava dice que no, que se debe al incremento de los precios de la energía.
El problema radica, creo yo, en la confusión de lo que es inflación. Inflación se refiere siempre al incremento de masa de dinero; el IPC es otra cosa diferente, aunque siempre nos venden el IPC como inflación. Y es que si bien el incremento de la masa monetaria provoca que suban los precios por haber más liquidez en manos de los consumidores, NO TODO INCREMENTO DE LOS PRECIOS SE DEBE A ESA CAUSA, pues como dice Cava interviene el incremento de los costes de producción, en este caso de la energía, de ahí que diga que la llave la tiene Pilingui. Y pone para ello un ejemplo claro: EL INCREMENTO DE ESA MASA, SOBRE TODO DESDE 2008, NO SE HA TRADUCIDO EN INCREMENTO DE PRECIOS -SALVO LA VIVIENDA- Y LA PRUEBA ES QUE NO HA HABIDO AUMENTO DE LA CIRCULACIÓN DEL DINERO, QUE SE HA QUEDADO CONFINADA AL AUMENTO DE PRECIOS EN BOLSAS E INMUEBLES, y si ahora lo que sube son los bienes de consumo no es por el aumento de la masa monetaria sino por el precio de la energía.
Creo que Pablo Gil está muy agarrado al monetarismo y no presta atención a otras causas, como sí hace José Luis Cava. El incremento de esa masa es enorme desde hace catorce años y sin embargo apenas repercutió en el IPC, aunque aquí entran otras variables como es la manipulación del índice del IPC.