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Tengo 26 años y una experiencia profesional como trader de 3 años. Mi interés por el trading empezó cuando tenía 11 años: no sé por qué siempre abría el periódico ABC de mi padre por la sección de Economía y me fijaba en lo cambios de las divisas día a día. Pero mi verdadera pasión por los mercados despertó cuando a mis 14 años acudí a una de las primeras OPVs de Telefónica. A partir de entonces me dedicaba a mirar las cotizaciones del Mercado Continuo en el teletexto a todas horas (creo que estaba enamorado de la Bolsa).
En ese momento decidí que tenía que sacar dinero de cualquier parte para poder invertirlo en acciones, pero para un chico de esa edad conseguir dinero es bastante difícil. Una de las formas para conseguirlo fue a traves de las notas del colegio: mi abuela me dijo que me daba 5.000 ptas. por cada Sobresaliente que sacase y de ahí en adelante es la única nota que se ha visto en mi expediente académico escolar.
Una vez que tuve unos pequeños ahorros para invertir, mi afán por aprender se multiplicó exponencialmente. Empecé a especular con chicharros como Asturiana del Zinc, Radiotrónica, Tubacex, Tudor... Tuve suerte al enganchar un buen ciclo alcista de la Bolsa y conseguí rentabilidades bastante buenas.
Mi interés por la Bolsa era tal que me llevaba una radio al colegio para escuchar Intereconomía cada 30 minutos (las primeras veces pedía permiso al profesor, pero luego ya tuve que hacerlo a escondidas agachando la cabeza, ocultandome entre mis compañeros).
Tres años antes de acabar el colegio ya tenía muy claro que quería trabajar en Bolsa, pero no sabía qué carrera universitaria estudiar.
Al terminar COU (con Matricula de Honor, para seguir recibiendo el dinero prometido por mi abuela), tras estar admitido en el
IEB (Instituto de Estudios Bursátiles), ICADE E3 y CUNEF, me decanté por el IEB por el hecho de ser la única carrera de España en la que empiezas viendo algo de Bolsa desde el principio. También me ayudó en esta decisión el haber conocido al Director de esta universidad tras ganar un concurso de Radio Intereconomía, hablando en antena durante unos minutos con el señor Saez del Castillo explicandole cómo a mis 16 años había escogido una cartera de 5 valores que obtuvo la mejor revalorización entre todos los oyentes.
Hasta aquí todo fue un camino de rositas, ya creía que iba a ser multimillonario...
Empecé la universidad y empecé a operar con productos nuevos; cuanto más apalancados eran éstos mejor. Convencí a dos amigos para invertir su dinero y el mío, todo en warrants. Era increible ver cómo warrants que valían 0.01 euros pasaban a valer 15 euros (lo cual pasó con unos warrants de Telefónica). Al principio me fue bien, pero rápidamente perdí todo el dinero. Imaginaros cómo explicar a un amigo que ha perdido todos los ahorros de su vida.
No sé cómo, pero me rehacía muy rápido de las pérdidas y sacaba dinero para empezar a operar otra vez (
trabajando de camarero, organizando fiestas, clases de padel). En segundo de carrera me pasó otra vez lo mismo: lo perdí todo. Pero esta vez perdí más de lo que tenía. Y os preguntareis: "¿cómo pudo perder más dinero del que tenía?" Pues bien, por aquel entonces yo operaba a través de una casa de valores llamada Ciberbroker, en la cual me dejaban operar intradía sin límite de dinero. Yo me metía en posiciones de 100.000 euros en warrants de Repsol que tenían una elasticidad de 15 veces, cuando en mi cuenta solo había 3.000 euros. Así, perdí todo mi dinero y 20.000 euros más que tuvo que poner mi padre. No vengo de una familia pobre pero tampoco muy adinerada, a lo mejor mi padre por aquel entonces tenía ahorrados 24.000 euros. Era un drama familiar y yo personalmente estaba hundido en la miseria.
Tras esta experiencia, dejé de operar por un año, mi padre me lo había prohibido. No dejé de seguir los mercados en ningún momento, estaba convencido de que podía ganarle el pulso al mercado. Ya en cuarto de carrera, retomé mis operaciones, pero esta vez con opciones y futuros de MEFF. Fue entonces cuando comprendí cuan engañifa eran los warrants (pero eso es otra historia). Una vez más, lo perdí todo, pero esta vez llegué a una conclusión: a nivel particular, ganar dinero en los mercados haciendo trading intraday es imposible. ¡Cuánto dinero, preocupaciones y tiempo podía haber ahorrado si me hubiese dado cuenta de ésto antes!
Al acabar la carrera, mi única obsesión era conseguir un puesto de trader donde fuese. Pero hoy en día conseguir ser trader no es tarea fácil. Normalmente tienes que estar trabajando en cualquier otro puesto hasta que te dan la oportunidad de poder especular como trader en los mercados.
Justo tres meses después de acabar la carrera me enteré de que una compañía de trading americana estaba empezando en Madrid y buscaban gente. Era la oportunidad de mi vida. Era algo muy arriesgado, puesto que el salario fijo era practicamente nulo y todo iba por sueldo variable; pero ni tenia familia ni gastos fijos que acometer así que me lancé.
Esta compañía era un “Trading Arcade”, un modelo de negocio muy conocido en EEUU pero que en España era prácticamente nuevo. Principalmente se basa en hacer trading intradía con futuros sobre cualquier producto, con un riesgo muy automatizado y sacando margen, del cual el trader se lleva un porcentaje y la compañia otro. No se trata de un chiringuito financiero, puesto que no se invierte capital de terceros, sino el dinero de la compañía.
El trabajo consiste en estar delante de varias pantallas esperando a que haya una oportunidad para entrar en el mercado. A veces las operaciones son a segundos o minutos, y como mucho horas; se trata de estar cerrado al final del día. Normalmente el 90% del dinero que ganas lo haces en el 10% del tiempo que estas delante de las pantallas. Hay que tener mucha paciencia.
Las sensaciones que proporciona este trabajo son únicas, tanto para bien como para mal. Lo peor de todo es ir a trabajar y encima perder dinero, si no estás preparado psicológicamente para ésto, no puedes durar mucho en este sector. Pero hay veces que ganas en unas horas lo que una persona normal en un año.
Desde mi punto de vista, el buen trader se forma, no nace como mucha gente dice. El problema es que muy poca gente llega a tener suficiente experiencia como para ganar mucho dinero, porque se queda rápidamente fuera del juego.
Tras un periodo de aprendizaje, rápidamente fui rentable, siendo el primer sueldo de mi vida 150.000 euros. Sinceramente, no estoy en este trabajo porque se gane mucho, es la pasión de mi vida. No sé si estoy enfermo, pero no diferencio entre estar trabajando y estar de vacaciones. También es verdad, que influye mucho que voy al trabajo cuando quiero. En estas compañías estás de Autónomo y vas a la oficina cuando te da la gana, siempre que cumplas unos objetivos mínimos.
Tras este buen comienzo, pedí a la compañía que me dejase cumplir mi sueño, ir a Chicago (la cuna de los futuros). Normalmente estas compañías tienen oficinas por todo el mundo, y si eres de los mejores te dan la posibilidad de ir a la oficina que quieras. Tras un periodo allí decidí irme a la oficina de Londres, donde también aprendí muchísimo.
Al volver a Madrid hace 6 meses, me ofrecieron la posibilidad de montar un “Trading Arcade” en la capital junto con dos empresarios. Tras meditarlo lo suficiente, decidí embarcarme en el proyecto.
Ahora mismo estamos en fase de encontrar traders, con o sin experiencia. La compañia se llama Digitrade/FCT y tiene oficinas en Madrid, Londres, Chicago, Montreal, Paris, Singapore, Shangai y Melbourne.
Y bueno, ésta es un poco mi historia. Mi sueño ahora mismo es rodearme de gente tan apasionada como yo y seguir aprendiendo, puesto que el mercado cambia cada día.